Cliff Richard, en presencia de Manuel de la Calva, del Dúo Dinámico, coge en brazos a Massiel tras proclamarse ganadora de Eurovisión
Cliff Richard, en presencia de Manuel de la Calva, del Dúo Dinámico, coge en brazos a Massiel tras proclamarse ganadora de Eurovisión - ABC

Massiel, 50 años después de «La, la, la»

La cantante, ganadora de Eurovisión en 1968, se retiró en 1996. Desde entonces vive de alguna colaboración y un «modesto» patrimonio

MADRIDActualizado:

El 6 de abril de 1968 María de los Ángeles Félix Santamaría Espinosa se subía al escenario del Royal Albert Hall de Londres vestida por Andrè Courrèges para interpretar «La, la, la», el tema del Dúo Dinámico que le haría ganar Eurovisión. Aquel histórico triunfo, el primero para España en el certamen (el segundo fue Salomé, un año más tarde), convirtió a Massiel en un fenómeno nacional. Aunque según ha declarado recientemente a la revista «Vanity Fair» ganar Eurovisión «me destrozó la vida», lo cierto es que le permitió vivir de la música hasta 1996, cuando decidió retirarse tras casi 30 años de carrera.

Tras Eurovisión, Massiel podría haberse convertido en un juguete roto. Eso no pasó, aunque desde entonces, y a diferencia de su colega Karina, no ha conseguido mantenerse en activo. Ha grabado más de 50 discos y ha vivido bastante bien gracias a algún derecho de autor y colaboraciones con artistas como Luis Eduardo Aute, Juan Pardo o Pablo Milanés. También por participar en programas como «La Noria» o «Espejo Público», aunque sus apariciones estelares fueron en «Tómbola», plató que pisó varias veces con polémicas intervenciones.

Personaje del corazón

Que a Massiel Eurovisión le cambió la vida nadie lo cuestiona: se convirtió en un personaje del corazón, que sucumbió a los encantos económicos de las revistas. Ahora su caché televisivo oscilaría entre los 6.000 y 12.000 euros por intervención, aunque en sus años de bonanza llegó a cobrar absolutas fortunas por una aparición en público o un posado.

A sus 70 años, ha estado casada dos veces. Con el doctor Luis Recatero se dio el «sí, quiero» por la iglesia y la unión duró un año. El 24 de junio de 1985, contrajo matrimonio en México con el periodista Pablo Lizcano. «La Revista» dio la exclusiva de «la boda del año», por la que Massiel cobró unos cuantos millones. La actriz Silvia Pinal y Gabriel García Márquez ejercieron como padrinos, lo que aumentó considerablemente la cuantía de la exclusiva. Entre ambos matrimonios, tuvo una relación con el político del PSOE Carlos Zayas, con quien no llegó a casarse porque entonces no existía el divorcio en España y legalmente ella continuaba unida a Recatero. Fruto de esa unión nació en 1977, en Londres, su hijo Aitor Carlos.

Massiel siempre ha presumido de haber invertido muy bien sus ganancias. En la actualidad, la cantante tiene seis propiedades a su nombre. Entre ellas se encuentra su residencia habitual, situada en una calle perpendicular a la Gran Vía madrileña, donde también tiene una plaza de garaje. Además, posee otros dos pisos en la capital, uno en la calle Argensola y otro en el parque de la Quinta de los Molinos. Asidua a las calas y fiestas de Ibiza, en 2003 adquirió allí dos apartamentos en la Marina Botafoch. Massiel también administra Emasstor S.L. y Cucachín Producciones S.L., ambas dedicadas a asuntos artísticos. Llevan activas desde 1995 y 2005, respectivamente. Desde que fueron constituidas con el capital mínimo (3.000 euros) no han presentado balance de cuentas.

La casa de Massiel que no figura en el Registro de la Propiedad es el chalet de Segovia, donde en 2001, mientras disfrutaba de las vacaciones de Semana Santa, se precipitó por la ventana. Un accidente que casi le cuesta la vida. Al salir del hospital reconstruyó su caída «in situ» para «¡Hola!», donde se publicaron unas fotografías de la artista apoyada en la repisa por la que se despeñó dos pisos hacia abajo. Este inmueble se quemó el año pasado. Su hijo, que en ese momento se encontraba en la propiedad, salió ileso.

Ahora Massiel se dedica a viajar. Frecuenta las peluquerías asiáticas de su barrio y cocina platos de pasta para Los Javis. Ya lo dijo hace unos años: «Hago lo que me da la gana, que para eso me lo he ganado».