Dos niños se dirigen al conocido como Parque del Lindano, en Torneiros, O Porriño
Dos niños se dirigen al conocido como Parque del Lindano, en Torneiros, O Porriño - MIGUEL MUÑIZ
Salud Pública

Un estudio descarta mayor incidencia de linfoma en los concellos con depósitos de lindano

Ni O Porriño ni Mos, donde la presencia del plaguicida tóxico ha encendido la alerta en los últimos meses, registran mayor riesgo de hospitalización o mortalidad por esta enfermedad oncológica vinculada por la OMS a la exposición al químico que Zeltia fabricó en Torneiros hasta 1964

SantiagoActualizado:

Mientras en el barrio de O Contrasto (O Porriño) siguen aguardando la presentación de los resultados de las mediciones de lindano y el consiguiente plan de descontaminación para la zona, y mientras la Plataforma Antilindano denuncia la aparición de nuevos acúmulos del plaguicida tóxico en el subsuelo del concello, la Consellería de Sanidade publica un estudio que descarta en los ayuntamientos afectados mayor riesgo de linfoma No Hodking (LNH), la única enfermedad oncológica para la que la OMS ha descrito una inequívoca relación causa-efecto con la exposición al lindano. La investigación, publicada en el último número del «Boletín Epidemiológico de Galicia» sin mención expresa al pesticida fabricado en O Porriño hasta el año 64, sostiene que, «tanto en ingresos como en mortalidad, la situación del LNH en Galicia en los últimos años es estable» sin que se haya podido describir «ninguna asociación geográfica relevante, ni al analizar los datos por provincias ni al hacerlo por ayuntamientos».

En junio de 2015, tras una revisión exhaustiva de la última literatura científica disponible, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), dependiente de la OMS, clasificó al insecticida lindano como «carcinógeno para los humanos». Lo incluyó en el grupo 1, en el que se clasifican procesos industriales y compuestos químicos cuya toxicidad está comprobada. El grupo de trabajo, formado por 26 expertos de trece países, consideró que existen «suficientes prueba en seres humanos de la carcinogenicidad del lindano respecto al linfoma no hodkiniano». «Es la primera vez en los últimos 30 años que un plaguicida se clasifica como carinógeno humano, aunque sabemos que muchos de los pesticidas utilizados son cancerígenos tal como se ha comprobado en pruebas con animales», apuntaba entonces Manolis Kogevinas, director científico del grupo de expertos, ilustrando la dificultad de aglutinar las pruebas suficientes para ratificar una asociación de este tipo. No en vano, estudios epidemiológicos en explotaciones agrícolas de Estados Unidos y Canadá afectadas por altas exposiciones al plaguicida mostraron un riesgo un 60% mayor de desarrollar LNH entre los trabajadores en contacto con el químico.

Zeltia fabricó lindano en O Porriño hasta el año 1964. Se trataba de una producción altamente ineficiente que por cada tonelada de producto generaba entre seis y diez de residuos, por lo que crecieron los vertidos controlados e incontrolados de desechos igualmente tóxicos que, por sus propiedades de compactación, se propagaron más allá de los depósitos oficiales utilizados como pavimento de caminos y obras particulares de relleno. Tras el plan de descontaminación acometido a finales de los 90 en el entorno de la antigua fábrica, la alerta se reactivó a finales de 2017, cuando las excavaciones de una obra de saneamiento en O Contrasto sacaron a la luz nuevos acúmulos del material.

Vigilancia epidemiológica

Clausurados los pozos de agua y cerradas las zanjas —como medidas de seguridad provisional a la espera de la nueva actuación de remediación—, las autoridades consideran acotados los riesgos para la salud, mientras entre los vecinos crece la preocupación por los posibles efectos de la convivencia prolongada con este tóxico bajo sus pies. La alcadesa de la localidad, Eva García, lo tiene claro: «Si el lindano está enterrado y hay asfalto por encima no hay forma de contaminarse; si tú no te expones al lindano porque no lo ingieres, no lo manipulas, no lo respiras, no te va a hacer daño aunque esté enterrado debajo de tu casa. Estamos hablando de un tóxico, no de un producto radiactivo, y de un tóxico por exposición directa». La Consellería de Sanidade ha ofertado pruebas de sangre a los vecinos interesados y ha completado encuestas epidemiológicas con el fin de caracterizar la posibles exposición crónica al lindano en la zona afectada.

Aunque por sus propiedades bioacumulativas y de disruptor endocrino los efectos nocivos descritos para el lindano van más allá de la relación comprobada con el LNH, el estudio de Saúde Pública descarta un mayor impacto de esta enfermedad oncológica en los ayuntamientos de O Porriño y Mos (la alerta también saltó en este segundo concello pontevedrés, aunque todas las mediciones realizadas por Medio Ambiente han arrojado datos por debajo de los límites permitidos por la normativa). Así, las tasas de ingresos hospitalarios por este tipo de cáncer del sistema linfático y la mortalidad asociada se mueven en ambos casos en cifras parejas a la media de la Comunidad.