Interior del auditorio Mar de Vigo el día de su inauguración en 2011
Interior del auditorio Mar de Vigo el día de su inauguración en 2011 - EFE
POLÍTICA MUNICIPAL

Caballero vende como «magnífico» el rescate del auditorio Mar de Vigo por 35,2 millones

El alcalde se felicita por la operación y el PP reprocha que es «un escándalo»

SantiagoActualizado:

La del auditorio Mar de Vigo es la crónica de un rescate anunciado desde que Pazo de Congresos, la concesionaria de las instalaciones, se declaró en quiebra y se abocó al proceso concursal. Pero ahora se conoce cuánto van a tener que pagar los vigueses por recuperar la titularidad del auditorio: 35,2 millones de euros, que saldrán de la caja del Concello, quien desde marzo ya asumía la gestión del recinto.

Sin embargo, este millonario rescate es para Abel Caballero «una operación magnífica» que «no le va a costar ni un euro a los vigueses», a pesar de que ayer mismo reconoció que tendrá que costearse con los ingresos procedentes de la venta de patrimonio municipal —como el hotel Samil—, remanentes de tesorería o la comercialización de distintas instalaciones del auditorio, como el hotel o el aparcamiento. «Este tema ha quedado cerrado maravillosamente bien», insistió el regidor en una rueda de prensa.

Pero los números de la operación son otros. Además de los 35,2 millones de euros del rescate del auditorio, el consistorio olívico lleva inyectados 8,7 millones en diversos conceptos durante estos años para sostener la viabilidad de la concesionaria: 5 millones en la primera legislatura de Caballero que incluyeron una extensión del periodo concesional a 60 años, 2,5 millones en concepto de subvenciones para actividades culturales; y 1,2 millones por el alquiler de las instalaciones de la UNED (que están dentro del complejo). Por no hablar de los 30 que aportaron entre la Xunta bipartita y la entonces alcaldesa del PP Corina Porro para el inicio de la construcción.

Críticas al PP

El éxito del que ayer presumía el alcalde era que el rescate de la concesión se había efectuado «por la mitad de la mitad» de lo que decía el PP. «Si hubieran gobernado, habrían pagado 80 millones», afirmó. Ese dato tampoco es cierto. En el mes de junio, la portavoz popular Elena Muñoz hizo público un informe del interventor municipal en el que ya avanzaba que la operación costaría al ayuntamiento los 35 millones por los que se ha acabado materializando, si bien alertaba de que la deuda de la concesionaria superaba los 75 millones, y que esa losa podría acabar recayendo en el Concello, supuesto que no se ha producido finalmente.

Ayer, Muñoz tachó de «absoluto escándalo» el desembolso al que tendrá que hacer frente el consistorio, superior a «todo el presupuesto de inversiones del Concello de Vigo para el próximo año», y atribuyó el pago de esta factura a la «mala gestión de Caballero». Dede la Marea de Vigo, Rubén Pérez tachó de «estafa y mentira» a los vigueses el anuncio del alcalde de que «se está comprando el auditorio». «Miente», replicó Pérez, «no estamos comprando nada, enterramos con dinero público una concesión mal dada».

El auditorio Mar de Vigo es una historia de más de una década de parches y rectificaciones. Adjudicado en 2006 el proyecto básico, el arquitecto César Portela presentó un desarrollo posterior que elevaba a 145 millones de euros su coste, que después tuvo que recortar a 122 reduciendo las dimensiones del complejo; y aún lo comprimió más todavía hasta dejarlo en 85. El Mar de Vigo debía ser la punta de lanza que relanzara el deprimido barrio de Beiramar, pero los anuncios se quedaron en eso, porque las recalificaciones urbanísticas de la zona no llegaron nunca, y el fiasco se llevó por delante el hotel, el restaurante y, finalmente, todo el proyecto, al que llegó a llamarse «el Guggenheim gallego». El Concello intentó maquillar el agujero de la concesionaria colocando la UNED en el edificio y pagando un alquiler. Pero la vía de agua del auditorio ya no soportaba más remiendos.