Bryn Terfel, en una imagen de archivo
Bryn Terfel, en una imagen de archivo - ABC
CRÍTICA DE LÍRICA

El talento de Mr. Terfel

La gira del bajo-barítono Bryn Terfel junto a la orquesta de la Fundaçao Gulbenkian pasó por el Palau contando con la impresionante complicidad del Orfeó Català y de su Coro Joven

BARCELONAActualizado:

La gira del bajo-barítono galés Bryn Terfel junto a la orquesta de la Fundaçao Gulbenkian de Lisboa pasó por el Palau contando con la impresionante complicidad del Orfeó Català y de su Coro Joven, una vibrante y emocionante velada que se dedicó a la memoria de la mecenas Carmen Mateu de Suqué, fallecida en enero, gran amante de la lírica y presidenta del Festival Castell de Peralada, precisamente donde Terfel debutó en España en 1990 y donde cantó la primera ópera fuera de su país.

Comunicador nato, hombre al que el teatro le corre por las venas, comenzó como un Mefistófele hiperactivo, sin muchos graves sólidos pero con las aristas necesarias para construir el personaje (incluyendo los silbidos), para seguir con un Falstaff maravilloso –del Boito compositor, al libretista–, metiéndose una toalla en el chaleco para ganar en volumen corporal, porque de vocal tiene de sobras. Terfel bordó su gordinflón, por algo es uno de los mejores del mundo en el papel. Aunque el personaje verdiano dejó un clima jocoso, el Orfeó Català y el Cor Jove cogió el testigo con un sensible «Va, pensiero», aunque la tónica de sus intervenciones, de hermoso sonido y total corrección, apuntó acentos más propios de la polifonía que del teatro musical, salvo, cómo no, en la escena final de «Boris Godunov», en el que parecieron auténticos monjes.

Todo el programa, en general, estuvo cargado de decibelios por obra del maestro Gareth Jones, amigo del espectáculo y de lo poco sutil. La sección masculina del Orfeó se lució en el coro de los Peregrinos del «Tannhäuser» wagneriano, abriendo la puerta al genio alemán, de quien Terfel interpretó el final de «Die Walküre» dibujando un Wotan de absoluto ensueño, humano como ninguno. La segunda parte estuvo dedicada al «musical», con la excepción de una maravillosa muerte de Boris, con Terfel agonizando de rodillas desgarrando corazones con sus últimos suspiros. Del género ligero –y después del coro de los Gitanos del «Trovatore»– sobresalió la despedida final, previa a las propinas, con la icónica «Si yo fuera rico», de «El volinista en el tejado», elevada a obra maestra gracias al talento de Mr. Terfel.

LÍRICA Bryn Terfel

Obras de Verdi, Boito, Wagner y otros. B. Terfel, bajo-barítono. O. Fundaçao Gulbenkian. Dirección: G. Jones. Orfeó Català. Dirección: S. Halsey. Cor Jove de l’Orfeó Català. Dirección: E. Nabona. Lugar: Palau de la Música Catalana, Barcelona. Fecha: 06-04-18