Detalle de la retirada de la estatua, el pasado domingo en Barcelona
Detalle de la retirada de la estatua, el pasado domingo en Barcelona - EFE

Revilla pide a Colau acoger la estatua del Marqués de Comillas

Cantabria se abre a asumir el coste del traslado de la figura para colocarla en su villa natal, como reconocimiento a la «importantísima labor» que hizo

BARCELONAActualizado:

Cantabria quiere acoger la estatua del Marqués de Comillas, Antonio López, que el Ayuntamiento de Barcelona retiró de la vía pública el pasado domingo. Su presidente, Miguel Ángel Revilla, ha enviado una carta a la alcaldesa Ada Colau en la que la propone trasladar la figura a a su localidad natal, la villa de Comillas.

Revilla expone en su carta que el Gobierno regional y el Ayuntamiento de Comillas están dispuestos a asumir el coste del traslado de la estatua para colocarla en su villa natal, como reconocimiento a la "importantísima labor" que Antonio López desarrolló "no sólo en pro de esta localidad sino también de la propia Barcelona", según explica Efe. Por el contrario, el gobierno de Colau rechazó la figura por considerarlo un "esclavista".

El presidente de Cantabria destaca que precisamente gracias al marqués, Comillas es reconocida por su "maravilloso" patrimonio modernista, obra de "insignes arquitectos" catalanes como Gaudí, Joan Martorell, Domènech i Montaner o Limona.

"Estoy seguro de que entenderás el interés para Comillas, en particular, y para Cantabria, en general, que supone contar con esta estatua y evitar así el olvido de un personaje que, con sus luces y sus sombras, jugó un papel indudable en el desarrollo económico, social y cultural de Barcelona y de Comillas", afirma. La estatua, señala, seguiría siendo propiedad del Ayuntamiento de Barcelona.

Retirada con fiesta incluida

El Ayuntamiento retiró el pasado domingo con una fiesta popular incluida la estatua, que estaba desde 1884 en la Vía Layetana. La retirada se hizo atendiendo la reivindicación de distintas entidades y movimientos sociales, que pedían la retirada del monumento de un hombre de negocios que "a principios del siglo XIX se enriqueció con el tráfico ilegal de personas desde las costas africanas hacia Cuba".

Según el Ayuntamiento de Barcelona, el traslado de la estatua al Centro de Colecciones del Museo de Historia de Barcelona responde a la voluntad de que deje de tener "la función de ejemplaridad que cualquier monumento en un espacio público ofrece a los ciudadanos".