La Junta prepara una norma sobre la atención a alumnos enfermos
La Junta prepara una norma sobre la atención a alumnos enfermos - E. A.
EDUCACIÓN

La educación a domicilio a alumnos enfermos llegará a Bachillerato y FP

La Junta ampliará esta atención, que incuirá además a estudiantes de centros concertados

VALLADOLIDActualizado:

Enfermedades crónicas graves o largas convalecencias hacen que algunos menores no puedan seguir acudiendo a su colegio e instituto con normalidad. Para ellos en Castilla y León existe atención educativa a domicilio con el objetivo de que no pierdan sus estudios y puedan continuar dentro de su etapa. Durante el curso pasado, fueron 95 los alumnos que recibieron esta asistencia por parte de quince maestros y tres profesores de Secundaria a jornada completa y uno a media que se desplazaron hasta los hogares de los jóvenes.

Hasta ahora este programa se ha dirigido únicamente a la enseñanza obligatoria y a los estudiantes de los centros públicos. La idea ahora es «universalizar» esta atención y que se extienda a las fases postobligatorias -Bachillerato y FP- y también a la educación concertada. Todo ello forma parte de una normativa sobre la atención a estos estudiantes que ya están elaborando las consejerías de Educación, Sanidad y Familia e Igualdad de Oportunidades que podría ver la luz antes de finalizar la legislatura, aunque aún no hay plazos concretados.

Aulas hospitalarias

Así lo señaló el consejero de Educación, Fernando Rey, en una mesa redonda en la que habló de otro recurso para los estudiantes enfermos: las aulas hospitalarias. En total existen nueve en diferentes centros sanitarios de la Comunidad y anualmente pasan por allí unos 4.000 alumnos desde Infantil a Bachillerato como «garantía» para que puedan seguir con su formación. Estas clases «se van a consolidar normativamente» en el documento en el que trabajan ya «muy ilusionados» los tres departamentos.

Al iniciar cada curso, Educación y Sanidad analizarán también las necesidades de atención sanitaria puntual en los centros ordinarios para poder facilitarla a través de profesionales. «Hasta ahora a menudo esta atención sanitaria la hacen profesores y padres».

Preocupa que tampoco «se queden atrás» los jóvenes con graves problemas de conducta. Para aportar el recurso educativo más adecuado, se creará una comisión conjunta que analice cada caso de forma individualizada.