El escritor Jesús Soto de Paula con el libro dedicado a Curro Romero
El escritor Jesús Soto de Paula con el libro dedicado a Curro Romero - Javier Perea
Libros taurinos

Jesús Soto de Paula: «El toreo necesita más revelación que revolución»

El escritor reflexiona en su último libro sobre la evolución y los representantes de estos dos conceptos en el toreo y en el arte

Actualizado:

«Revoluciones y revelaciones toreras» es el quinto libro de Jesús Soto de Paula (Jerez, 1974), una obra que reflexiona de manera casi filosófica sobre el toreo y las artes. Con algunos lazos en común con su anterior trabajo -«Torerías y diabluras», editado también por Canto y Cuento- repasa de manera muy personal la historia de la tauromaquia desde sus vivencias.

«Es una obra que empecésobre los revolucionarios del toreo, Juan Belmonte, Manolete, Ojeda y Chicuelo, al que siempre se le obvia pero al que hay reivindicar por su revolución callada. Creo que aprendió a torear templado en México antes de la faena al toro Corchaíto», asegura,y continuó con los toreros de arte, las revelaciones toreras.

Desde Rafael el Gallo, a Cagancho, y Pepe Luis Vázquez hasta llegar a Curro Romero y Rafael de Paula, dos toreros que siempre están presentes en su obra. «Gracias a ellos he podido descubrir esos cuartos del subconsciente que desconocía y que he podido disfrutar y sufrir ya que el arte tiene mucho de sufrimiento», explica.

A Curro Romero está dedicada esta obra. «Desde pequeño he sentido una pasión y una fascinación por Curro aunque soy paulista como aficionado, ya que nunca escribo de hijo a padre. Recuerdo las tardes en las que toreaban juntos y mis hermanos y yo le deseábamos suerte mientras se vestía. Le quería dedicar este libro porque hay mucho de él. Es mi tío Curro, ya que para mí es como si fuera gitano, ya que él siente toda la idiosincrasia gitana».

Reflexión filosófica

De hecho, este libro es una reflexión filosófica sobre el toreo, la vida y su relación con otras artes tal y como las ve Soto de Paula en un capítulo «atrevido» en el que habla de Goya, Dalí y Picasso o de la simbiosis entre el Greco y Manolete o Munch y Juan Belmonte.

«El arte no tiene que ser bonito ni armónico sino que es un sentimiento que llega o no llega pero cuando lo hace te conmueve, te da escalofríos y es algo efímero. Cuando eso ocurre, cuando el torero pinta, esculpe y hace poesía en movimiento no concibo el toreo o al creador ni al genio sin que toque todas las artes, por eso trasciende y el toreoes el arte entre las artes», argumenta.

Otro de los capítulos rompedores es el que le dedica al pecado ya que habla de «los siete pecados capitales del toreo» en una curiosa analogía. «Reflexiono sobre el pecado en el arte y en el toreo, ya que ningún creador se para a pensar si lo que hace es bueno o malo, moral o inmoral, por eso la arrogancia o la avaricia en el toreo son dones necesarios. Los grandes genios han sido grandes pecadores y han hecho de su obra pecado. El torero que más pecados atesora es el que mejor interpreta», explica.

Jesús Soto de Paula también habla de la locura y de la muerte, en un libro que no puede resumirse en una frase pero que se puede condensar en una idea traída a la actualidad: «El toreo actual necesita mucha más revelación que revolución». Todo ello se deduce de las historias, anécdotas y reflexiones que hace el autor, que cita una gran faena de Pepe Luis Vázquez que «fue cumbre en su carrera pero que el torero como artista era incapaz de recordar» o de cómo «Joselito era un niño que toreaba como un hombre y Juan Belmonte un hombre que toreaba con la fantasía de un niño».