Gustavo Gimeno
Gustavo Gimeno - Marco Borggreve

Gustavo Gimeno, un español en Luxemburgo

El director valenciano ofrece esta semana varios conciertos en nuestro país al frente de la Orquesta Filarmónica de Luxemburgo

MadridActualizado:

Gustavo Gimeno es una de las batutas españolas con mayor proyección internacional. Acaba de ser nombrado director titular de la Orquesta Sinfónica de Toronto (Canadá), a la que se incorporará en 2020. Desde hace tres años dirige a la Orquesta Filarmónica de Luxemburgo; con ella visitó Madrid hace un par de temporadas, y ahora vuelve para ofrecer una serie de conciertos que arrancaron ayer, domingo 11, en San Sebastián, y seguirán en Madrid (12 y 15 de noviembre, Auditorio Nacional de Música), Valencia (13 de noviembre, Palau de la Música) y Oviedo (17 de noviembre, Palacio de Congresos Príncipe Felipe).

El programa que han preparado para estas cuatro ciudades incluye el «Concierto para violín y orquesta», de Beethoven, la «Sinfonía número 5 en mi menor», de Chaikovski, y la «Sinfonía número 4», de Mahler. Además, en el segundo concierto que ofrecerán en Madrid abordarán la pieza de Mahler «Nicht zu schnell», el «Concierto para violín» de Bartók y la «Sinfonía número 2» de Mahler. Los solistas serán la soprano sueca Miah Persson y la violinista noruega Vilde Frang.

«Hace dos años -dice Gimeno- había curiosidad por esta orquesta y mi trabajo con ella; hoy ya nos conocen y es una responsabilidad mayor mantener el nivel».

Gustavo Gimeno (Valencia, 1976) comenzó su carrera musical como percusionista, y entró en el campo de la dirección de la mano de maestros como Mariss Jansons, Bernard Haitink o Claudio Abbado. De su progresión dan fe su calendario próximo, que incluye conciertos con la Seattle Symphony, Swedish Radio Symphony Orchestra, Wiener Symphoniker, Finnish Radio Symphony Orchestra, Orchestra of the Eighteenth Century y «Rigoletto» en la Ópera de Zúrich.

Todo ello además de su labor al frente de la Filarmónica de Luxemburgo, una orquesta de la que dice que, «por la situación geográfica del país, entre Francia y Alemania, es una orquesta cuya característica principal es la multiculturalidad. Hay músicos de orígenes muy diversos, y eso la enriquece».

A pesar de que Luxemburgo es un pequeño país de apenas 2.585 km² (doscientas veces menor que España) y solo medio millón de habitantes, dice Gimeno que el esfuerzo y el compromiso de su Gobierno con la cultura es total. «El apoyo es constante, y Luxeburgo tiene gracias a eso una sala de conciertos fantástica y una gran orquesta. Tenemos por delante un gran reto, pero el respaldo del Gobierno, que se siente muy orgulloso de nuestro trabajo, es completo».

«Nuestra intención -concluye Gimeno- es tocarlo todo, hacer un repertorio lo más amplio posible de la mejor manera. Es nuestro deber. Tambíén actúa en el teatro tocando ópera; en octubre hemos estado en el teatro de Champs Elyséesm de París con "Rigoletto". Eso es algo que le da flexibilidad».