Recreación artística del gigantesco Ledumahadi mafube. En primer plano, otro dinosaurio sudafricano, Heterodontosaurus tucki
Recreación artística del gigantesco Ledumahadi mafube. En primer plano, otro dinosaurio sudafricano, Heterodontosaurus tucki - Viktor Radermacher

«Trueno gigante», el animal terrestre más grande de su tiempo

Descubren un colosal dinosaurio, pariente de los brontosaurios, que ya caminaba a cuatro patas hace 200 millones de años. Su tamaño duplicaba el de un gran elefante africano

MadridActualizado:

Su sola presencia debía de ser una conmoción. Hace 200 millones de años, esta colosal criatura hacía sombra a cualquier otro vertebrado sobre la Tierra. La han bautizado como Ledumahadi mafube («Trueno gigante al amanecer» en la lengua africana sesotho) y sus restos han sido descubiertos por un equipo internacional de investigadores en Sudáfrica. Se trata de un nuevo dinosaurio herbívoro que pesaba 12 toneladas de peso y medía unos cuatro metros de altura en las caderas, el doble de un gran elefante africano. Además de por su impresionante anatomía, destacaba por caminar ya sobre cuatro patas, lo que anticipaba el exitoso estilo de locomoción que más tarde perfeccionarían los saurópodos, entre ellos el famoso brontosaurio.

Ledumahadi vivía en el área alrededor de lo que hoy es Clarens, en la provincia del Estado Libre de Sudáfrica. Actualmente es una zona montañosa, pero entonces era muy diferente: un paisaje plano, semiárido y con lagos de aguas poco profundas e intermitentemente secos. El paleontólogo Jonah Choiniere, de la Universidad de Witwatersrand (Wits), vio por primera vez los huesos del animal en 2012, cuando algunos todavía sobresalían de las rocas en el campo. Recuperar el esqueleto llevó algunos años. Pero desde el principio, resultaba obvio que se trataba de un ser muy grande.

Una vez fueron desenterradas todas las piezas del «rompecabezas», los investigadores se dieron cuenta de que Ledumahadi era un pariente temprano de los saurópodos, animales que comían plantas, alcanzaban las 60 toneladas y caminaban a cuatro patas con una postura similar a la de los elefantes modernos.

Las posturas cuadrúpedas con miembros flexionados evolucionaron varias veces en los dinosaurios sauropodomorfos
Las posturas cuadrúpedas con miembros flexionados evolucionaron varias veces en los dinosaurios sauropodomorfos - McPhee et al. /C.B.

Pero, ¿hacía lo mismo Ledumahadi? Según describen sus descubridores en la revista «Current biology», las extremidades de la nueva especie eran increíblemente robustas a diferencia de las esbeltas patas de los saurópodos. Además, las delanteras parecían más agachadas. Para salir de dudas, el equipo desarrolló un nuevo método que mide el grosor de las patas del animal para inferir su peso y sobre cuántas debe moverse para soportarlo. Los hallazgos sugieren que, en efecto, el «Trueno gigante» era un cuadrúpedo. No tenía la técnica del brontosaurio, pero empezaba a ponerla en práctica. Probablemente no era el único. Los investigadores creen que otros muchos parientes anteriores de los saurópodos (llamados sauropodomorfos) también empezaban a experimentar esta postura corporal, lo que indica que evolucionó más de una vez y apareció antes de lo que los científicos pensaban.

Al analizar el tejido óseo del fósil, los investigadores también establecieron la edad del animal. Los anillos de crecimiento depositados anualmente en sus huesos, algo muy similar a los anillos de los árboles, demuestran que Ledumahadi creció rápidamente en sus primeros años, pero ese desarrollo se ralentizó sustancialmente en el momento de su muerte, a los 14 años, lo que indica que había alcanzado la edad adulta.

Esta figura muestra algunos de los elementos conservados del dinosaurio recién descubierto, Ledumahadi mafube
Esta figura muestra algunos de los elementos conservados del dinosaurio recién descubierto, Ledumahadi mafube - McPhee et al. / Current Biology

Un paseo de Johannesburgo a Buenos Aires

Anillos de crecimiento
Anillos de crecimiento

Ledumahadi está estrechamente relacionado con otros gigantescos dinosaurios de Argentina que vivieron en un momento similar, lo que refuerza la idea de que el supercontinente de Pangea todavía estaba ensamblado en el Jurásico temprano. «Muestra cuán fácilmente los dinosaurios podrían haber caminado desde Johannesburgo a Buenos Aires en ese momento», dice Choiniere.

Los resultados muestran que millones de años antes de que el tiranosaurio o el velociraptor aparecieran en el hemisferio norte, «había un próspero ecosistema de dinosaurios aquí en Sudáfrica, al final del mundo, con gigantes de 12 toneladas como Ledumahadi, diminutos carnívoros como Megapnosaurus, los primeros mamíferos, algunas de las primeras tortugas y muchos, muchos otros», apunta Choinere.

El Ministro de Ciencia y Tecnología de Sudáfrica, Mmamoloko Kubayi-Ngubane, cree que el descubrimiento de este dinosaurio subraya la importancia que tiene la paleontología sudafricana para el mundo. Como explica, «nuestro país no solo posee la Cuna de la Humanidad, sino que también tenemos fósiles que nos ayudan a comprender el surgimiento de los gigantescos dinosaurios».