Teresa, ayudante de dirección, e Israel, protagonista, de 'Entre dos Aguas'.
Teresa, ayudante de dirección, e Israel, protagonista, de 'Entre dos Aguas'. - C. CHERBUY
CINE

La huella isleña de la Concha de Oro

Israel Gómez y Teresa Trasancos, las jóvenes promesas que surgen de la cinta ganadora del Festisval de San Sebastián

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Para el jurado no hubo dudas. La sensibilidad y el reflejo social de 'Entre dos aguas' merecía este año la Concha de Oro del Festival de San Sebastián. Un premio, que como el propio director (Isaki Lacuesta) reconoce, «sirve para dar a conocer la película al público que a veces no se entera de que este tipo de producciones están ahí».

Pero para San Fernando y para los isleños que forman parte de esta cinta significa mucho más. Para La Isla porque muestra sus entornos, mientras que para los isleños que han trabajado en ella les otorga la oportunidad de darse a conocer.

Una experiencia que están viviendo de forma intensa Israel Gómez, protagonista del film, y Teresa Trasancos, una joven ayudante de Dirección de Arte que nada más llegar al mundo profesional ha tocado el cielo con este premio, «aunque para mí el premio ha sido el poder participar y aprender del equipo de Isaki Lacuesta».

Israel, con el director Isaki Lacuesta al recoger la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián.
Israel, con el director Isaki Lacuesta al recoger la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián. - EFE

Israel ya mantiene una estrecha relación con el director desde que lo conoció con 12 años tras ser uno de los protagonistas de la película 'La Leyenda del Tiempo'. Una película con toques de documental pero también de ficción que narraba la historia de un joven gitano que soñaba con salir de San Fernando, y que tras la muerte de su padre se cortaba su trayectoria de cantaor, que se mezclaba con la de Makiko, una joven japonesa que viaja hasta La Isla buscando una forma de entender la vida a través del cante.

No es un documental

'Entre dos Aguas' es la secuela de la primera cinta y retoma la historia unos 12 años después cuando el protagonista Israel sale de la cárcel y su hermano regresa tras pasar meses embarcado con una misión de la Armada, reflejando dos realidades de la provincia como el narcotráfico y lo militar como salidas para lograr dinero.

«Lo primero que quiero decir es que no es un documental. Es más en esta película hay mucho más peso de la ficción. Lo único cierto es que tengo mujer y tres niñas, pero ya está», explica un Israel aún emocionado por lo vivido en San Sebastián. Emocionado recuerda como la gente se acercaba para felicitarle «por el trabajo y porque habíamos conseguido lo que se pretendía que la gente sintiera algo dentro, algo desgarrador, una historia social que engancha».

Pasar por la alfombra roja y sentir ese reconocimeinto por el público y resto de actores y directores, hace que Israel sienta que sea más posible su sueño de poder vivir de la interpretación. «Desde la primera película formamos una gran familia y hemos estado en contacto todo el tiempo. Le he insistido mucho tiempo a Isaki para hacer una segunda película y siempre me respondía que no era fácil que los tiempos en el cine eran largos y había que esperar para conseguir los fondos. Pero un día llamó y me dijo que sí, que íbamos a rodar esta secuela y ya le dije que yo iba a dar más del cien por cien en cada escena. Y se sorprendió porque en pocas tomas ya teníamos material muy bueno».

Israel destaca por la naturalidad con la que cuenta la experiencia, por revivir cada momento como si fuera la primera vez y por la ilusión de sentir el aprecio que ahora siente. «Ver la cara de mi niña cuando me llamaban para hacerse fotos o felicitarme o cuando paseábamos por la alfombra roja, era algo increíble y que no tiene precio».

Fueron muchos con los que se vieron en esa alfombra roja, como José Coronado o Paco León. «Y que vengan y te digan buen trabajo y que hay madera de actor, pues la verdad que reconforta. Ahora espero tener más oportunidades y seguir creciendo en el cine».

Su hermano, que también participa, no tiene tales expectativas y se centra más «en su profesión como militar, que es otra de las verdades de la película, que es militar».

1 entre 400

Israel aún guarda en su memoria lo vivido con la primera película. Hacía poco que había fallecido su padre cuando a sus manos llegó el papel del casting de Lacuesta y allí se presentó. «Era el primero de unos 400 que esperaban y mi hermano hizo el casting el tercero. Mientras hacía lo que me decían veía que estaban muy contentos, pero detrás de mí había 400 más y pensaba que era prácticamente imposible que me cogieran». Pero unas semanas después «me citaron apra firmar el contrato y empezar a rodar».

La aventura comenzaba para él y para su hermano, que ahora reciben un gran impulso, junto al barrio de La Casería donde se ha rodado gran parte de la película, ya que están comenzando a ser conocido por el público.

Por su parte Teresa transita entre digerir lo que aún está viviendo con el film, con los nervios que maneja por el estreno de su primer corto profesional 'Cuerpo', que espera estrenar en pcoo tiempo. «Para mí es increíble que personas como Paco león se interesen por tu trabajo y te muestren esa atención y se vean además tan cercanos«.

Destaca la gran familia formada por Isaki Lacuesta «y de hecho muchos se sorprendía de que hubiera invitado a ir a todo el equipo técnico. Ha sido una gran opotunidad porque he podido aprender mucho, ya que Isaki me cogía y me llevaba por todos los departamentos».

Ambos aún se sienten en la nube en la que les ha colocado el reconcimiento del Festival de Cine de San Sebastián y ahora lidian con la repercusión mediática del galardón.