ARMADA ESPAÑOLA

El coronel de operaciones especiales que siempre vuelve a San Fernando

El isleño Pedro Antonio Martínez Rodríguez de Lema está al frente de la Fuerza de Guerra Naval Especial

CádizActualizado:

A finales de este mes de julio el coronel de Infantería de Marina Pedro Antonio Martínez Rodríguez de Lema asumirá el mando de la Fuerza de Guerra Naval Especial, los 'Seal' de la Armada Española. Aprovechando su estancia en Cádiz, ya que viene de vacaciones a San Fernando, donde nació, LA VOZ ha tenido la oportunidad de realizarle una entrevista en directoque se ha emitido en el perfil de Facebook del periódico.

«Soy un marino que ha estado destinado en la Flota, la Fuerza de la Armada», ha señalado el coronel Rodríguez de Lema al preguntarle por su trayectoria. Una carrera que comenzó el 15 de agosto de 1982, cuando ingresó en la Escuela Naval Militar, y durante la que ha compaginado su estancia en la antigua unidad de Operaciones Especiales, que dio origen a la Fuerza de Guerra Naval Especial, con otros destinos de Artillería, su especialidad fundamental. «Estuve de teniente, capitán y comandante en la unidad de de operaciones especiales», ha explicado el coronel. «Tuve la suerte de mandar un equipo operativo de operaciones especiales, fui jefe de la sección de operaciones de la unidad de operaciones especiales, comandante segundo jefe y jefe de plana mayor de esta misma unidad, estuve de teniente coronel como segundo comandante de la Fuerza de Guerra Naval Especial y también en el Mando Conjunto de Operaciones Especiales». Entre estos destinos de operaciones especiales, otros que han complementado su formación. Y también como oficial de Estado Mayor en el Tercio de Armada, en Nápoles en el Cuartel General de las Fuerzas de Apoyo y ataque de la OTAN (Strikfornato) y finalmente jefe de la sección de Logística Operativa en el Estado Mayor de la Armada.

Para el coronel Rodríguez de Lema, asumir el mando de la Fuerza de Guerra Naval Especial es el momento de máxima responsabilidad de su carrera, así como una «ilusión difícil de describir». «Para mí colma el máximo de aspiraciones lógicas porque además el mando de la Fuerza de Guerra Naval Especial abarca bastante más», ha especificado. Y es que las operaciones especiales hoy en día «se mueven en un entorno más amplio», poniendo como ejemplo el de los especialistas contra explosivos improvisados o el que haya helicópteros y submarinos específicamente adiestrados para trabajar con la Fuerza de Guerra Naval especial, «que proporcionan a la Armada española una capacidad internacionalmente reconocida».

La suerte de ser español

Preguntado por su experiencia en misiones internacionales, este coronel isleño ha afirmado que la primera lección que ha aprendido tras sus despliegues en Líbano, Haití, Bosnia Herzegovina o Afganistán es «la suerte que uno tiene de ser español» ya que al ver las situaciones en las que viven las personas en otros países se es consciente de la fortuna de haber nacido en España, en Europa. Asimismo, en lo profesional, desplegar en operaciones en el exterior y cumplir con lo que se les ordene es, para los militares, «lo que justifica tu esfuerzo diario». Algo que, además, hace que se alcance un muy alto nivel de camaradería entre los compañeros.

Pero, por muy lejos que haya estado destinado, Pedro Antonio Martínez Rodríguez de Lema es, ante todo, de La Isla. «Soy tan de San Fernando que el molino de mareas del Zaporito era de mi abuelo», ha explicado sonriente. Para el coronel, San Fernando es el sitio al que siempre vuelve y su familia se reagrupa, su «punto de referencia, de identidad».

Por último, preguntado por las virtudes y características que deben cumplir los miembros de la Fuerza de Guerra Naval Especial, cuyo proceso de formación solo superan el 40% de los aspirantes que se presentan, el coronel subrayó que, además de un estado inicial de buena forma física, estos militares deben cumplir el lema de la unidad «serenidad y audacia». «Necesitamos unos pocos buenos soldados, ya que somos una unidad pequeña, que tengan la audacia suficiente para enfrentarse al reto del curso de acceso y que, una vez que han dado el paso, mantengan la serenidad, que va a ser lo que les permita obtener la boina verde y superar el curso de acceso», ha subrayado. «El operador de la Fuerza de Guerra Naval Especial tiene que ser un hombre de equipo», ha puntualizado. En resumen, audacia, serenidad y espíritu de equipo para lucir la boina verde y cumplir con las exigentes misiones de operaciones especiales.