Uno de los drones de la Dirección General de Tráfico (DGT)
Uno de los drones de la Dirección General de Tráfico (DGT) - L.V.
PROVINCIA

Espías desde el cielo

Los drones de la DGT ya multan a los conductores que cometan infracciones al volante

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La Dirección General de Tráfico ya cuenta con un nuevo aliado que vigila desde el cielo las posibles infracciones que cometan los conductores al volante. Al ya archiconocido helicóptero Pegasus se han sumado ahora los drones, unos dispositivos que, coincidiendo con la segunda operación salida del verano, ya han empezado esta semana a sobrevolar nuestra cabezas para espiar las acciones y movimientos que supongan la vulneración de las normas del Código de Tráfico.

Su pequeño tamaño, su maniobrabilidad y su discreción lo convierte en un socio perfecto para la DGT. Desde el pasado 1 de agosto hay 11 drones sobrevolando los cielos, aunque sólo tres de ellos están habilitados para multar a los infractores. Los otros ocho se encargarán, por el momento, de regular y vigilar el tráfico en aquellos tramos donde el riesgo de accidentabilidad es más elevado.

De este modo, vigilarán las carreteras donde hay un mayor tránsito de usuarios vulnerables como pueden ser ciclistas, motociclistas y peatones, además de la supervisión de distracciones durante la conducción.

Estas pequeñas aeronaves están dotadas con unas cámaras de alta resolución que permiten captar a aquellos conductores que vayan utilizando el móvil al volante, a quienes no lleven puesto el cinturón de seguridad o a los infractores que no respeten las normas de circulación y las señales de tráfico. Por el momento, estos drones de la DGT no están equipados con radar, por lo que no pueden detectar los excesos de velocidad.

Cádiz, una provincia vigilada

Decenas de miles de turistas eligen la provincia de Cádiz para disfrutar de sus vacaciones durante el periodo estival. Es por ello que el litoral gaditano en particular y la provincia en general está en el punto de mira de la DGT por el gran número de desplazamientos por carretera que se producen a diario. Sólo durante la segunda fase de la operación salida del verano coincidente con el final de julio y el inicio de agosto se produjeron alrededor de 80.000 desplazamientos en el territorio gaditano.

Una de las carreteras que registra mayor intensidad de tráfico es la AP-4, la autopista que une las ciudades de Sevilla y Cádiz. La red de carreteras secundarias de acceso a los municipios de playa también registran estas semanas un repunte notable de vehículos, lo que provoca que se multiplique el riesgo de accidentes.

Estos vehículos aéreos no tripulados ahorran costes y son muy eficaces, aunque también tienen ciertas limitaciones. La altitud máxima operativa de estos drones es de 120 metros, mientras que su radio de acción se sitúa en torno a los 500 metros. Con una autonomía de unos 20 minutos, este robot de la DGT sobrevuela la zona vigilada equipado con una cámara de alta definición. El operador del dron recibe las imágenes en una pantalla acoplada a los mandos de control y las transmite al instante.

El personal acreditado para usar estos drones de la DGT es el mismo que está al frente de los helicópteros ‘Pegasus’. Las imágenes registradas a través de estos dispositivos son recibidas en directo en el centro de gestión correspondiente. Es entonces cuando la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil puede notificar y tramitar en el acto la pertinente denuncia a los conductores infractores, agilizando y facilitando de este modo las sanciones.

Más allá de los propios drones, la DGT ha reforzado durante el periodo vacacional la vigilancia en carretera a través de más agentes de tráfico, cámaras que vigilan el uso del del cinturón de seguridad y del teléfono móvil, infracción que supone una multa de 200 euros además de la pérdida de tres puntos, así como el incremento de los controles de alcohol y drogas en las carreteras.

Ampliación de la flota de drones

Aunque actualmente solamente son tres estos espías que desde el cielo detectan las infracciones cometidas por los conductores, la flota se verá ampliada próximamente con una veintena de nuevos dispositivos. Y es que la Dirección General de Tráfico (DGT) mantiene abierto el proceso de licitación para la adquisición de veinte unidades que se incorporarán proximamente a estas labores de vigilancia y control del tráfico en las carreteras españolas.

Estos drones resultan especialmente útiles no sólo para la DGT y la Guardia Civil. Por ejemplo, la Agencia Tributaria también ha empezado a usar este tipo de dispositivos voladores para vigilar zonas donde se mueven narcotraficantes o contrabandistas.

Estos vehículos no tripulados también son utilizados para monitorizar operaciones y eventos especiales donde se concentran un elevado número de personas o apoyar situaciones de emergencia y misiones de regulación complementarias de las que desarrollan los helicópteros de la DGT.