PROVINCIA

Las cuevas más espectaculares de la provincia de Cádiz

La riqueza kárstica es uno de los principales valores naturales con los que cuentan muchos municipios gaditanos

D. Ávila
CádizActualizado:

La provincia de Cádiz es mucho más de todo aquello que se puede apreciar a simple vista. Su rico patrimonio natural no pasa desapercibido para aquellos que la visitan, aunque existe una parte desconocida incluso para muchos gaditanos.

Más allá de sus playas, sus montañas, sus parques naturales o sus rutas de senderismo, conocidas y accesibles a todo el mundo, existen multitud de cuevas y cavidades (naturales o artificiales) repartida por toda la provincia gaditana.

Estos espacios son un fiel reflejo de la riqueza kárstica del lugar e incluso desvelan algunos detalles sobre cómo vivían los primeros habitantes que ocuparon este territorio.

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  1. Sima de Villaluenga del Rosario

    Ubicada en pleno Parque Natural de Grazalema, la Sima de Villaluenga es uno de los lugares de referencia para la práctica de la espeleología en la provincia de Cádiz. Su amplio cañón de entrada está situada a escasos metros del pueblo, por lo que es sobradamente conocida entre los vecinos y visitantes.

    Esta emblemática cavidad cuenta hasta la fecha con un desarrollo topografiado de 3.651 metros y ancanza una profundidad de hasta 237 metros. Los misterios y enigmas entorno a esta sima siempre han estado presente en el imaginario popular de los villaluenguenses.

    La erosión provocada principalmente por el agua a lo largo de los siglos ha hecho posible encontrar en el interior de estas galerías formaciones propias del sistema kárstico como pozos, salas, sifones, columnas, estalactitas o estalagmitas.

    El agua que que discurre por el interior de la Sima de Villaluenga encuentra su salida en varios manantiales de la vecina localidad de Ubrique, a unos siete kilómetros de distancia.

  2. Necrópolis de Los Algarbes, Tarifa

    A menos de un kilómetro de la costa y a escasa distancia de algunas de las playas más conocidas y frecuentadas del litoral gaditano como Valdevaqueros y Punta Paloma se encuentra la Necrópolis de Los Algarbes.

    Se trata de uno de los complejos arqueológicos más importantes de la provincia. Data del S. III a.C (Calcolítico y Edad de Bronce) y cuenta con medio centenar de estructuras funerarias y cuevas artificiales de diferente tipología destinadas a enterramientos colectivos por parte de diferentes civilizaciones como fenicios, romanoso árabes.

    En la necrópolis se encontraron, durante su excavación entre los años 1967 y 1972, multitud de ajuares funerarios así como recipientes cerámicos u objetos de adornos fabricados a partir de conchas de moluscos, oro y marfil.

  3. Cueva de Bacinete, Los Barrios

    En la provincia de Cádiz existe un gran número de cuevas y cavidades rocosas que atestiguan, a través de las pinturas rupestres encontradas, que estuvieron habitadas hace miles de años.

    La Cueva de Bacinete es un claro ejemplo de ello. Enclavada en un paisaje de excepcional belleza natural como es el Parque Natural de Los Alcornocales, este abrigo rocoso pertenece al conjunto de Arte Sureño.

    En su interior existe una gran cantidad de pinturas rupestres, principalmente representaciones de cuadrúpedos y antropomorfos. Estos pictogramas prehistóricos datan del Calcolítico y la Edad de Bronce.

    Algunos investigadores le otorgan a la Cueva de Bacinete un carácter sagrado. Y es que cerca de este abrigo rocoso se han encontrado varias tumbas antropomórficas. Esta cavidad carece de la puesta en valor y protección que le correspondería por su riqueza artística.

  4. Cuevas de Setenil de las Bodegas

    Setenil de las Bodegas es en su conjunto una joya para la espeleología. El propio municipio está construido entre rocas y cavidades, convirtiéndolo en uno de los pueblos más pintorescos y singulares de toda Andalucía.

    Su entramado urbano está declarado Conjunto Histórico. En Setenil de las Bodegas se pueden encontrar casas, alojamientos turísticos e incluso establecimientos hosteleros en el interior de las numerosas cuevas que existen tanto en el interior del pueblo como en todo el entorno.

    La calle Cuevas del Sol es una de las más famosas de la localidad. Un enorme macizo rocoso se eleva sobre las cabezas de los lugareños y nos numerosos turistas que habitualmente se encuentran en la zona paseando, tomando algo en alguno de los bares y restaurantes o fotografiándose para tener un recuerdo de este espectacular paisaje kárstico.

  5. Catacumbas del Beaterio, Cádiz

    Más allá de los recursos patrimoniales y culturales archiconocidos por todos, Cádiz ofrece al visitante y al turista la posibilidad de viajar en el tiempo y descubrir qué oculta el subsuelo de la ciudad más antigua de Europa occidental.

    Las Catacumbas del Beaterio es uno de estos lugares desconocidos incluso para los propios gaditanos. Se accede a través de un inmueble ubicado en la calle Valverde, antiguamente llamada calle del Beaterio.

    Este lugar se usaba para los enterramientos de una antigua orden de beatas terciarias franciscanas del siglo XVII. Durante la Guerra Civil, un grupo de vecinos del edificio se escondieron en el pequeño hueco situado en el nivel más bajo del lugar.

    Actualmente, además de visitas patrimoniales, en estas catacumbas se organizan juegos de 'Escape Room'.

  6. Abrigo rupestre de la 'Laja Alta', en Jimena de la Frontera

    En el término municipal de Jimena de la Frontera se encuentra otro de los abrigos rupestres más representativos del Arte Sureño de la provincia. Conocido popularmente como la Cueva de la Laja Alta, en su interior existe multitud de pinturas esquemáticas que abarban temáticas muy diversas.

    Desde figuras antropomorfas, zoomorfas e ídolos hasta la escenas de embarcaciones, esta cavidad es considerada por los investigadores como uno de los santuarios rupestres más importantes de la época.

    La representación de navíos en las pinturas convierten en excepcional a este abrigo rupestre. Se cree que estas representariones se refiere a la llegada de los fenicios al Estrecho de Gibraltar entre el 1.000 y el 700 a. C.

  7. Cueva de San Miguel, Gibraltar

    Aunque se encuentre en Gibraltar, la Cueva de San Miguel es digna merecedora de ser incluida en esta lista. Se trata de una red de cavernas rocosas localizadas en la parte alta de la Reserva Natural del Peñón de Gibraltar.

    Con más de un millón de visitantes al año, es la más visitadas del más de un centenar de cuevas con las que cuenta este territorio inglés. Durante la Segunda Guerra Mundial, la cueva se adaptó para funcionar como hospital de urgencias, pero nunca llegó a usarse como tal. En los años 60 también empezó a utilizarse como auditorio, pudiendo albergar en su interior entorno a 400 personas.

    En la antigüedad se llegó a pensar que la cueva de la Catedral, una parte de la cueva de San Miguel, no tenía fondo. Las leyendas de Gibraltar relataban que esta cueva era el extremo de un corredor subterráneo que unía Europa y África por debajo del Estrecho de Gibraltar.