PROVINCIA

Alarma por el aumento constante en Cádiz de las enfermedades venéreas entre los jóvenes

Infecciones como la sífilis, la gonorrea o el herpes genital se expanden en la provincia entre una población «que se ha confiado»

CádizActualizado:

Las perspectiva histórica hace que llame tremendamente la atención que, durante la Guerra Civil española (de cuyo inicio se conmemoró hace un mes el 82 aniversario), se imprimieron carteles en la que llamaban a los soldados a tener cuidado con las enfermedades venéreas. Mantener relaciones que pudieran acabar en contagio era propio de un mal combatiente con independencia del bando en que estuviera. Ocho décadas después se ha tejido una malla de olvidos de lo que importaba en aquella época y, entre ellos, parece estar la relevancia en la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, llamadas venéreas por Venus, la diosa del amor.

Los profesionales y las instituciones ponen el acento en que las prácticas de riesgo son habituales

Los datos de esas enfermedades mal llamadas amorosas y denominadas oficialmente ‘Infecciones de Transmisión Sexual’ (ITS) son para alarmarse. En unas recientes jornadas organizadas por la Consejería de Salud de la Junta se pusieron sobre la mesa datos alarmantes: Andalucía registró durante 2017 más de 3.000 nuevos casos de infecciones de transmisión sexual. Patologías que sonaban al pasado como la sífilis o la gonorrea (técnicamente denominada gonococia) se expanden, al igual que la clamidia y el herpes genital.

Sin miedo al contagio

El doctor Diego del Ojo es dermatólogo y, en su consulta de Cádiz, ve casos de ITS «prácticamente todos los días». Comparte el mismo diagnóstico que recientemente hacían públicos desde el Instituto Andaluz de la Juventud. Así, Del Ojo firma la frase del director del IAJ, Francisco Pizarro: «Los jóvenes han perdido el miedo al contagio».

El doctor además desvela que durante el verano aumenta el número de casos de jóvenes que se contagian. Porque el grueso de los pacientes que acuden al médico con un ITS son jóvenes, «algo que también es lógico, porque son los que suelen cambiar con más frecuencia de pareja sexual». Y en este punto matiza: «Y hay que olvidar que sólo se contraen las infecciones al mantener relaciones con prostitutas: cualquier persona puede transmitirlas, sólo hace falta estar infectado».

La franja de edad en la que se concentran las infecciones sexuales, según las cifras facilitadas por la Secretaría General de Salud Pública, es entre los 20 y los 40 años, pero con una mayor prevalencia entre los 20 y los 30. Y es mucho más frecuente entre hombres que entre mujeres, a razón de 2,4 hombres infectados por cada mujer. El infectado más típico es el de un varón menor de 25 años.

A lo que más se enfrenta el doctor Del Ojo en su consulta es a las verrugas y al herpes genital. Pero también ve muchos casos de gonorrea y sífilis. «Hace falta más concienciación. No puede ser que el proceso sea copa, cama y dermatólogo; hay que trabajar la prevención y concienciar a los jóvenes de que, sin preservativo, no deben mantener relaciones sexuales», repite Del Ojo, que comenta que los adolescentes se quedan sin respuesta cuando les pregunta que cómo asumieron esos riesgos».

Invertir las cifras

Las cifras que la administración ha hecho públicas llaman a la reflexión. De los más de 3.000 nuevos caos de infecciones de transmisión sexual registradas en Andalucía, 837 fueron de gonococia (gonorrea), 833 de sífilis, 830 de clamidia y 510 de herpes. La tasa de incidencia es de 36 pacientes por cada 100.000 habitantes. En unas jornadas que acogió el hospital Virgen del Rocío a finales de junio de este año que señaló que, en línea de lo que ocurre en el resto de los países de Europa, las cifras se han disparado respecto a los datos de 2011 y que si bien los casos de clamidia y gonococo siguen aumentando de una manera alarmantes, los de sífilis y herpes se han estabilizado.

Basta comprobar cómo ha aumentado la incidencia de los casos para tomar conciencia de la gravedad del tema. En 2011 había 6,55 nuevos casos de sífilis por cada 100.000 habitantes, cifra que se disparó hasta los 10,6 a finales de 2017. En el caso de la gonorrea, el porcentaje se ha disparado un 183%, pasando de 3,57 casos por cada 100.000 habitantes a 10,13. La clamidia pasó de 5,88 casos a 9,99 (69% más). Pero es el herpes genital el que se lleva la palma, que ha visto incrementadas sus cifras en un 236% al pasar de 1,83 nuevos casos en 2011 a los 6,15 contagios (por cada 100.000 habitantes).

En la provincia de Cádiz, la tasa de nuevos diagnósticos de Infecciones de Transmisión Sexual es de las más bajas de Andalucía. Mientras que la media andaluza es de 36 nuevos afectados por cada 100.000 habitantes, en Cádiz se sitúa en 14,41. Una cifra que dista de los 81,51 afectados de Sevilla y los 42,61 de Granada. En las patologías en concreto, según los datos del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Andalucía, la más abundante es la gonococia (4,84 casos), seguida del herpes (4,76), la sífilis (4,19 casos) y la clamidia (1,61).

«Cualquier persona puede contagiar una infección de transmisión sexual, sólo hace falta estar infectado»

Con la idea de invertir estas cifras, el Instituto Andaluz de la Juventud ha puesto en marcha la campaña ‘Buenas lenguas, buen sexo #Sexosinfakes’ en la que se pretende, según dijo su director en una rueda de prensa en Cádiz, «facilitarle a los jóvenes información real, certera y profesional sobre cuestiones relacionadas con las enfermedades de transmisión sexual».

En el día a día de la consulta, el doctor Del Ojo constata cómo «no sólo vienen pacientes que tienen alguna ITS, sino que también acuden muchos que han mantenido prácticas de riesgo y tienen pánico a poder haber contraído una de estas dolencias». Prácticas de riesgo como «las de una pandilla de cuatro chicos que vinieron a la consulta porque habían mantenido relaciones con la misma chica y ella estaba infectada». «Han cambiado las tendencias sexuales de los jóvenes y la sociedad debe estar preparada para esta situación», analiza este especialista gaditano.