«Hemos dado pasos atrás respecto a hace 15 o 20 años»

El sexólogo Eduardo Vázquez mantiene que aunque el sexo es menos tabú, los jóvenes no llegan con una formación adecuada en la materia

CÁDIZActualizado:

Los jóvenes llegan al sexo con más datos de los que tuvieron jamás sus padres y sus abuelos. Pero eso no es positivo si la información que les llega es «el maremágnum que se encuentran en internet, donde mucho de lo que se les cuenta es absolutamente falso». El sexólogo Eduardo Vázquez es claro a la hora de hablar de cómo debutan en el sexo los jóvenes gaditanos: «Tienen menos percepción del riesgo, en ese aspecto hemos dado pasos atrás respecto a hace 10, 15 o incluso 20 años».

Ante la pregunta de si la pornografía ha influido negativamente sobre la falta de percepción del riesgo, Vázquez reconoce que sí, «porque los modelos que se encuentran ahí no usan protección y no sucede nada, lo que da una impresión falsa de seguridad». «Cualquier adolescente o preadolescente tendrá acceso al porno, bien por él o bien porque se lo mande algún amigo», agrega con pesimismo. En paralelo, «se ha perdido ese miedo que existía hace unos años al contagio de enfermedades como el sida o incluso a los embarazos; es más, hay más temor al embarazo que a contraer cualquier patología».

Lo cierto es que el sida consiguió concienciar a la población sobre la necesidad de protección «sobre todo cuando se vio que artistas como Freddy Mercury o deportistas de alto nivel habían contraído esa enfermedad». Pero esa sensación ha sido sustituida por «la percepción de inmunidad propia de la adolescencia, en la que uno se cree protegido de todo mal hasta que descubre que lo sufre un familiar, un amigo... o uno mismo». Aunque de estas enfermedades se trate de no hablar...

Esta relajación de los riesgos de las relaciones sexuales entre los jóvenes se ve favorecida por el conocido como ‘efecto halo’. «Tendemos a pensar que ese chico, o esa chica, que tanto nos gusta y que tan guapo nos parece, no tendrá ningún tipo de enfermedad venérea, cuando no tiene por qué ser así», indica Vázquez.

Volviendo a la pregunta inicial, ¿cómo es posible que con tanta información los jóvenes ahora tengan menos percepción del riesgo? «Porque es un problema de enfoque, lo que necesitan es formación. La sexualidad es una parte fundamental de nuestra vida, habría que educar a los jóvenes desde pequeños en el colegio para, cuando llegue el momento, que sepan de forma correcta cómo actuar», sostiene Vázquez. «Hay que enseñarles sin meterles miedo, porque eso no sirve para nada. Hay que enseñarles que el sexo es un aspecto placentero de la vida y que hay que afrontarlo con responsabilidad, siendo conscientes de los riesgos». «Pueden seguir informándose por internet, donde junto a la información hay toneladas de pornografía; o con los amigos, que estarán tan perdidos como ellos», agrega.

Saltar etapas

Todos los cambios en la percepción de la sexualidad que tienen los adolescentes han provocado que en demasiadas ocasiones, como incide Vázquez, «se haya producido una ruptura del proceso lógico antes de las relaciones sexuales». Así, mientras que antes solía producirse una gradación que pasaba por los besos, las caricias, los roces «ahora en muchos casos se pasa directamente al coito y el resto se va descubriendo después».

En paralelo a esta situación, «se está produciendo una mayor trivialización del sexo, cuando constituye una parte esencial de la vida y, en especial, de la vida en pareja; se habla más, sí, pero más a la ligera», lamenta este psicólogo, que es el responsable del Grupo de Psicología, Sexología y Pareja de la Delegación de Cádiz del Colegio de Psicólogos de Andalucía Occidental.