Un emprendedor inicia los trámites para abrir un establecimiento en la ciudad.
Un emprendedor inicia los trámites para abrir un establecimiento en la ciudad. - Francis Jiménez
Cádiz

Hasta un año para abrir un establecimiento en Cádiz

Varios testimonios muestran la odisea para conseguir las licencias, lo que se traduce para el empresario en un incremento de costes de apertura

Los empresarios solicitan agilizar los trámites burocráticos para fomentar la creación de empresas en la ciudad

Fran M. Galbarro
CádizActualizado:

La burocracia es uno de los principales obstáculos que deben sortear los emprendedores de toda España a la hora de desarrollar un negocio. Y en Cádiz no iba a ser menos. En las últimas semanas, un conflicto entre el Ayuntamiento de Cádiz y Goiko Grill, hamburguesería gourmet que anunció recientemente su estreno en la capital gaditana, puso de manifiesto hasta qué punto la concesión de los permisos necesarios pueden perjudicar a un negocio. La empresa de Andoni Goicochea, el primer venezolano que se hizo millonario en España, tuvo que retrasar su fecha de apertura a pesar de las reservas. En un rifirrafe final, el Ayuntamiento anunció que iniciaba un expediente sancionador por incumplimiento de la normativa ante la incredulidad de la empresa, que a día de hoy mantiene que no ha habido sanción.

¿Resulta complicado abrir un establecimiento en la ciudad cuando la obra es obligada? Los empresarios coinciden: es algo que ocurre en todos sitios. Pero en Cádiz también. Algunos testimonios recogen experiencias de más de un año para lograr poner en marcha el negocio. Uno de ellos inició los trámites en febrero de 2017 y acabó abriendo en mayo de 2018. No era la obra del siglo precisamente.«Era una pastelería y queríamos hacer modificaciones para montar una inmobiliaria», explica el afectado.

Quince mensualidades en las que cargó con el pago extra que suponía el alquiler del local. Una peso difícil de soportar para un particular que poco tiene que ver con las facilidades con las que cuentan las grandes empresas. «Y los precios de alquileres del casco histórico ya los conocemos», recuerda. El presidente de Horeca, la asociación de Cafés, Bares y Tabernas de Cádiz, incide en la importancia que tiene para la creación de un nuevo negocio, de hostelería o de cualquier tipo, recortar al máximo los plazos. «Nuestro punto de mira siempre está puesto en la apertura porque hay que pagar muchas cosas», apunta Antonio de María.

Ventanilla única

Los empresarios puntualizan varios factores a tener en cuenta. El primero de ellos es la cantidad de delegaciones de las que puede llegar a depender la aprobación del proyecto de licencias de obras más allá del Área de Urbanismo:Comercio, Salud... y en zonas como los entornos BIC (Bienes de Interés Cultural) incluso la Junta de Andalucía. Precisamente de ese reparto de funciones emana la principal solicitud de los empresarios, que ya ha sido trasladada al Ayuntamiento por Cádiz-Centro Comercial Abierto:crear una figura, un mecanismo o un departamento que realice un seguimiento global de cada caso para coordinar a las partes implicadas y seguir un protocolo que permita «agilizar los procedimientos y ayudar al máximo» a reducir la burocracia. «Cuando un expediente entre por la puerta no debería estar en las mesas ni un solo día», solicita Manuel Queiruga, presidente de Cádiz-Centro. El portavoz de la asociación considera que habría que dar «prioridad total» a estos trámites porque su culminación es lo que provoca una mejora de «la economía y el empleo». «Hay muchísimas cosas importantes para la administración, pero esto debería ser una prioridad», advierte Queiruga.

«Muchas veces a los tres meses de tener el expediente completo el Ayuntamiento te envía una carta diciendo que falta algo; cuando toma conciencia el departamento correspondiente han pasado varias semanas», explica. Desde Horeca también insisten en la necesidad de «minimizar los tiempos lo máximo posible», algo que requiere de una «mejor organización» y, sobretodo, de «más medios técnicos y humanos».

Cuello de botella

La probabilidad de que la apertura de un nuevo establecimiento se retrase es mayor si está situado en el centro de Cádiz. Es un hecho de sobra conocido por los gaditanos:la necesidad de proteger el patrimonio histórico que ha dejado más de 3.000 años de historia y sus consecuencias a la hora de conseguir un permiso para una licencia de obra.

La Comisión Municipal de Patrimonio, órgano consultivo diseñado que influye en la entrega de estas autorizaciones, es uno de los factores señalados. Cádiz-Centro lo define como un «cuello de botella» en todo procedimiento. «Desconocemos los motivos, pero es algo muy lento», advierte Manuel Queiruga, que no deja de lado la necesidad de cumplir con la normativa nacional. Sin embargo, critica la«gran barrera» que supone en muchas ocasiones este organismo, señalado por varios arquitectos que trabajan en la ciudad.

Uno de los afectados considera que «la Comisión de Patrimonio se reúne muy escasamente», aunque en los últimos tiempos lo están haciendo con mayor asiduidad. Su proyecto tuvo que pasar hasta cuatro veces por este órgano, que le solicitó numerosos cambios, algunos, asegura, contraproducentes con lo solicitado en la anterior ocasión. «A veces la desesperación de un empresario para abrir un negocio en Cádiz es importante», añade.