Dos terrazas ocupan la plaza de San Agustín en sustitución de los naranjos y la farola con base escalonada.
Dos terrazas ocupan la plaza de San Agustín en sustitución de los naranjos y la farola con base escalonada. - Antonio Vázquez
Cádiz

Críticas a la reconversión de la plaza de San Agustín: «Estamos confundiendo el concepto de terraza»

La asociaciones Cádiz-Centro y Zancada muestran su descontento con la nueva disposición del espacio público

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Los residentes del centro de Cádiz han sido testigos de la reconversión de la plaza de San Agustín en los últimos meses. En primer lugar, antiguos naranjos fueron desplazados para plantar, en uno de los laterales, nuevos árboles. Más tarde, operarios del Ayuntamiento retiraron una farola con base escalonada que servía de encuentro para los vecinos de la zona. Y el resultado es que hoy dos terrazas ocupan el lugar de los elementos retirados.

Muchos gaditanos mostraron la preocupación con el avance de las obras, tal y como ha trasladado a este medio la asociación Cádiz-Centro. La farola era un punto de encuentro para muchos, una de esas «zonas de estancia» a las que hacía referencia la ordenanza de terrazas que entró en vigor recientemente.

Cuando la plaza de San Agustín, poco después de hacerse diáfana tras la retirada de la estructura, era ocupada por dos terrazas, los colectivos que formaron parte de la mesa de Movilidad se pusieron alerta. Las licencias fueron entregadas con la nueva normativa -en julio y en agosto- y existían dudas de si se cumplían todas las exigencias. Sin embargo, tal y como ha explicado el Ayuntamiento, los permisos se han concedido en base a la actual ordenanza: las mesas cuentan con el chinchetado de delimitación necesario; el acceso para personas con movilidad reducida cuenta con itinerarios todos ellos superiores a los dos metros; y, sobretodo, estos dos locales privados ocupan un tercio del espacio público, el máximo permitido.

A pesar de la justificación del Consistorio, los colectivos mantienen su «desconcierto» ante la aplicación de la ordenanza. «La percepción por parte de los colectivos y a nivel de calle es que se está cometido en una espiral, que el problema no se ha frenado sino que se ha acentuado», asegura Moisés Velasco, portavoz de la Asociación Gaditana de Peatones La Zancada. Los colectivos están descontentos por el hecho de que ante «la primera oportunidad» de aplicar la ordenanza se ha dado prioridad al uso privado, «al contra de la exposición de motivos de la norma», que pretendía «priorizar el uso público». «No ha sido el caso», recuerda Velasco, quien ha señalado la retirada de elementos para permitir la llegada de mesas y sillas en los últimos meses.

El principal punto de desencuentro entre el Ayuntamiento y los colectivos con los que hubo consenso en la redacción de la ordenanza es la interpretación del articulo 29. Éste establece que en las plazas la ocupación del espacio público se limitará a un tercio, debiendo quedar libre para uso peatonal y zonas de estancia «al menos dos tercios». «El espírirtu de la norma es garantizar el derecho de paso y de estancia, no blindar el derecho a la ocupación de un tercio, pero el Ayuntamiento ha usado esta segunda vía. Ahora mismo en San Agustín no hay zonas de estancia y nos parece que es un camino erróneo interpretar este artículo como si fuera un derecho de la hostelería a ocupar un tercio», valoran desde Zancada.

Los colectivos de la Mesa de Movilidad trasladan su «desconcierto» ante la aplicación de la nueva ordenanza de terrazas

La limitación a un tercio fue uno de los principales objetos de debate en la mesa de Movilidad, donde el Ayuntamiento logró generar un amplio consenso. Sin embargo, los colectivos aceptaron esa cesión del espacio «pensando en plazas que ya estaban ocupadas» y en su limitación, pero en ningún caso en ocupar las que no lo estaban, como el caso de San Agustín: «No estamos en contra de las terrazas pero no queremos que nos quiten las plazas».

El concepto de terraza

Desde Zancada recuerdan que «nos estamos olvidando del concepto de terraza» para sustituirlo por un «restaurante al aire libre». «El concepto de terraza», recuerda Velasco, se refiere a sillas y mesas «para observar lo que ocurre en la calle». «Pero es que ya no ocurre nada en la calle, lo que ocurre es la terraza», añade.

Varios de los colectivos que formaron parte de la Mesa de Movilidad para buscar un consenso en torno a la ordenanza ya preparan un escrito conjunto para mostrar su descontento. Entre sus peticiones se incluye que las nuevas licencias concedidas se hagan públicas a través del portal de transparencia.