La playa de Valdevaqueros, de Tarifa.
La playa de Valdevaqueros, de Tarifa. - LA VOZ
PLAYA DE VALDEVAQUEROS

La Junta asegura que las obras del chiringuito de Tarifa no dañan el patrimonio

La plataforma 'Salvemos Valdevaqueros' denunció que se estaban deteriorando las huellas de una antigua ciudad romana, de cuya existencia Cultura no puede confirmar

CádizActualizado:

La plataforma ecologista 'Salvemos Valdevaqueros' denunció la pasada semana que las obras del nuevo chiringuito BiBo de Tarifa (propiedad del malagueño Dani García) estaban afectando al yacimiento arqueológico que se encontraba en esta misma zona. Aseguraban que los trabajos estaban destrozando la antigua ciudad romana de Mellaria, y por ello incluso elevaron su queja a la Fiscalía.

Así pues, la delegación de la Cultura de la Junta de Andalucía ha elaborado un informe, a instancias de la Fiscalía, en el que se rechaza que las obras estén causando daños al patrimonio que se encuentra en la Ensenada de Valdevaqueros. La arqueóloga directora del proyecto Eolo realizaba la inspección, descartando que se vaya a deteriorar «las pequeñas cimentaciones de piedra suelta de escasa consistencia» en la que se han contrado cerámicas comunes. «No permiten fechar con exactitud dichas cimentaciones, pero consideramos que podrían ser tardo antiguas o algo más recientes».

Aún así, se ha indicado a los promotores del chiringuito que «coloquen la tubería de agua y cableado bajo las cimentaciones y queden sin alterarse, ni tan siquiera quitando una piedra, por lo que la afección es nula. En la zona donde pensamos que puede haber restos arqueológicos no se ha hecho remoción ninguna del terreno. Al contrario, se ha aportado una capa de grava donde se está colocando el chiringuito y las canalizaciones van aéreas bajo una tarima de madera».

Por ello, aseguran que el proyecto Eolo «no ha afectado a ninguna estructura arqueológica y está sirviendo para eliminar la alteración que sufría el yacimiento por acampada ilegal de autocaravanas, que hacían fogatas con las piedras de los muros que afloran en superficie y que el intenso tráfico de vehículos se estaba encargando de descubrir cada vez más. Se ha prohibido el acceso rodado, por lo que se está regenerando la vegetación autóctona».