Las inundaciones en la Venta La Cartuja propiciaron imágenes impactantes. :: L. V.
Ciudadanos

Empiezan los derribos para liberar el cauce del Guadalete y evitar riadas

La Junta acuerda con los dueños de la Venta La Cartuja la demolición de unas edificaciones que obstruyen el puente

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Un invierno de escasas lluvias como el actual hace más difícil echar la vista atrás y recordar que hace apenas dos años, en el invierno de 2010, las inundaciones y riadas provocadas por las abundantes lluvias en Jerez dieron la vuelta al mundo y provocaron destrozos en muchas viviendas y negocios de la zona rural, sin olvidar los daños en infraestructuras básicas como carreteras. Entonces, una de las imágenes más impactantes de lo sucedido fue aquella en la que Juan Antonio Falcón Gómez, 'maitre' de la Venta La Cartuja, trataba de agarrarse a una barca en uno de los patios traseros del establecimiento tras haber caído al agua que anegaba todo el lugar y causó importantes pérdidas a sus propietarios.

Por eso, no es de extrañar que ahora vaya a ser esta venta la primera en la que la Junta de Andalucía haya logrado llegar a un acuerdo con sus propietarios para demoler las edificaciones que impiden el libre discurrir del Guadalete.

Según ha podido saber LA VOZ de fuentes de la Delegación de Medio Ambiente, el pacto alcanzado entre la administración regional y los dueños del establecimiento permitirá liberar el puente de la Cartuja de varias construcciones que actualmente dificultan el paso del caudal del río.

De esta forma, en poco más de un mes tendrá lugar el primero de los derribos que se decreten después de que se iniciaran acciones contra esas instalaciones, y esta actuación será posible una vez que se ha llegado a un acuerdo con los propietarios, que van a acometer este derribo que ya cuenta con la autorización de la Delegación provincial de Medio Ambiente.

Desde la administración autonómica han recordado a LA VOZ que el entorno de Cartuja es uno de los puntos críticos en relación con las crecidas periódicas del río Guadalete, que han venido generando problemas de desbordamiento afectando a poblaciones y vías de comunicación, entre otras. «Esto se ha debido al estado del cauce, fruto de décadas de regulación de la cuenca mediante la construcción de grandes embalses, ya que la reducción de los caudales circulantes ha propiciado un mayor depósito de sedimentos y la proliferación de la vegetación leñosa en el interior del cauce», insisten.

A ambas cuestiones se ha querido dar respuesta desde la Junta con las intervenciones que ha realizado la Consejería en ese entorno durante los dos últimos años (2010-2011), que «han sido las más importantes de entre las acometidas en los cauces de la provincia, y que han supuesto una inversión de 715.886 euros, así como la retirada de más de 20.000 eucaliptos y más de 60.000 metros cúbicos de sedimentos del cauce del río».

Pero el estado del cauce no es la única causa de los problemas derivados de las crecidas del río. Así, desde Medio Ambiente recordaron a este medio la pérdida de espacio que han supuesto para el río las actuaciones de relleno y las construcciones en el Dominio Público Hidráulico y márgenes del cauce, que «han venido obstaculizando el normal discurrir de las aguas y reducido la capacidad de desagüe».

Por eso, y con el objetivo de dar respuesta a esta problemática, dentro del conjunto de intervenciones que realiza la Junta para la restauración del curso bajo del río Guadalete, en 2009 se puso en marcha un Plan de Inspecciones en el Dominio Público Hidráulico y Zona de Policía que en el entorno del Puente de Cartuja ha tenido como resultado la instrucción de una veintena de expedientes sancionadores, uno de los cuales es el que afecta a la mencionada venta.

Como insisten desde Medio Ambiente, «el resultado final que se persigue con estos procedimientos es la reposición a su estado original de las orillas y márgenes del Guadalete mediante la retirada, en su caso, de las construcciones ubicadas en ese entorno».

Y es en este contexto en el que la Junta instruyó un expediente sancionador a la venta debido a la existencia de instalaciones anexas que estaban ubicadas en Dominio Público y Zona de Policía del río, construcciones que se detectó que afectaban al normal funcionamiento del puente de la Cartuja.

Finalmente, ante la instrucción por la Delegación de un expediente de ejecución subsidiaria con cargo al denunciado, han sido los propietarios de las instalaciones los que han solicitado y obtenido la autorización para llevar a cabo la demolición por sus propios medios. Concretamente, se ha acordado la demolición de un escenario para espectáculos y un parque infantil que obstruyen dos de los ojos principales del puente, impidiendo el normal flujo del agua.

No será el único caso, ya que según anunció la delegada de Medio Ambiente, Silvia López, en fechas próximas se espera culminar otros expedientes que afectan al río en el entorno del Puente y que supondrán la paulatina recuperación del Dominio Público del río. «Con esta y otras actuaciones similares que se vienen desarrollando en la zona se persigue un doble objetivo: por un lado, la eliminación de obstáculos que impiden el libre flujo de las aguas del río, reduciendo los riesgos de desbordamiento y los daños causados por inundaciones; por otra parte, la recuperación ambiental del río de forma coherente con las exigencias marcadas por la normativa actual», finalizó López.