George Bush. / EFE
MUNDO

El 'Katrina' planea sobre la convención republicana

Un nuevo huracán puede golpear a George W. Bush, quien aún entona el mea culpa cuando oye hablar del Katrina. Este desastre natural hizo bajar como la espuma la popularidad del inquilino de la Casa Blanca, acusado de hacer una pésima gestión de la catástrofe. Este remordimiento aún pesa sobre los líderes del Partido Republicano, que se plantean aplazar su convención de la próxima semana en Minesota para nombrar a John McCain como su candidato presidencial si la tormenta tropical Gustav empeora y se acerca a Nueva Orleans.

Actualizado:

El Gustav, que ha dejado cerca de 60 muertos en Haití y la República Dominicana, avanza con fuerza por el Caribe y amenaza con convertirse en un huracán que podría pasar por Nueva Orleans a principios de la semana próxima, cuando los republicanos tienen previsto celebrar su convención entre el 1 y el 4 de septiembre.

La amenaza es tan seria que incluso funcionarios de la Casa Blanca debaten sobre la posibilidad de que Bush cancele su comparecencia ante la convención el lunes y así evitar una nueva humillación como la que le causó el Katrina, que se cobró la vida de 1.900 personas.

La idea de anular la convención viene motivada por la imagen que podrían dejar los republicanos si mientras hacen su fiesta particular la tormenta tropical devasta el país y obliga a la población a ser evacuada.

El paso del huracán por Nueva Orleans recordaría a muchos el desastre provocado por el Katrina hace justo tres años en esa ciudad, que propició uno de los peores momentos en el mandato de Bush. Al mismo tiempo, agregaba el diario The Washington Post, distraería la atención del público del nombramiento formal de McCain como candidato republicano. Así que todos los ojos están puestos en lo que suceda en el golfo de México, donde azota ahora mismo el Gustav.