LUIS PIZARRO VICESECRETARIO GENERAL DEL PSOE-A

«El PSOE hará todo lo posible para que esta crisis no la paguen los que menos tienen»

«La llegada de Arenas hace casi imposible pactar con el PP, porque ha decidido que eso le conviene»

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En las fotografías de grupo siempre suele dar un pasito hacia atrás. Más que timidez, le mueve el convencimiento de que su papel es otro. Su total sintonía con Manuel Chaves le permite guiar los pasos del PSOE de Andalucía con la confianza de que nadie le va enmendar la plana. Le avalan los éxitos electorales, la imagen de cohesión que ha ofrecido el partido en su congreso regional y en siete de los ocho cónclaves provinciales y el renovado peso de los socialistas andaluces en la estructura federal socialista. A Luís Pizarro, curtido en mil batallas, su nuevo cargo le ha supuesto la dosis justa de emoción.



-La figura de vicesecretario general del PSOE andaluz ha existido en ejecutivas anteriores, aunque es un puesto que siempre se presta a interpretaciones. ¿Su nombramiento significa que el partido queda en sus manos y que el secretario general, Manuel Chaves, se va a centrar más en el Gobierno?

-El secretario general tiene la potestad de remodelar la ejecutiva según crea conveniente y Manuel Chaves ha considerado que en esta etapa que comenzamos ahora yo juegue el papel de vicesecretario general; con la misma dedicación que en mi anterior cargo de secretario de Organización, aunque con otros cometidos que son los que estamos discutiendo ahora.

-Durante el congreso de Granada tanto Manuel Chaves como usted han hecho hincapié en que el PSOE no puede morir de éxito. ¿Cómo se consigue eso tras 25 años de victorias?

-No siendo autocomplacientes, sino muy exigentes con nosotros mismos. No creernos que, porque cada cuatro años desde 1982 los andaluces nos han dado su respaldo mayoritario, eso supone que los andaluces nos han dado un cheque en blanco. Al contrario, es una exigencia para que cumplamos la palabra dada en nuestro programa electoral. Hay que ponerse a trabajar para ganar unas elecciones justo al día siguiente de haber ganado las anteriores, porque si uno no se pone a trabajar de forma inmediata, lo más seguro es que se pierda.

-Hay quien acusa a los socialistas andaluces de huir de la autocrítica.

-Nosotros lo que sí hacemos es hacer un diagnóstico y un análisis profundo de la realidad cada vez que termina un proceso electoral. No nos quedamos parados en la autocomplacencia ni decimos que como nos ha respaldado la ciudadanía pues entonces no hay nada que hacer. Esa no ha sido la tónica de actuación de la dirección regional del PSOE-A, sino todo lo contrario. Tras ganar en 2008, hemos analizado los mensajes que nos han lazado los ciudadanos, pese a ganar por mayoría absoluta, y vamos a abrir con calma un gran debate interno, para intentar renovar esa alianza estratégica entre el PSOE y el pueblo andaluz.

-El PSOE comenzó gobernando Andalucía hace 25 años con una situación económica muy mala que ha ido fluctuando con picos de bonanza económica. Ahora, sin embargo, el PSOE asume un nuevo mandato coincidiendo con una brusca desaceleración económica. ¿No puede minar este hecho la confianza del electorado?

-Cuando hay una crisis económica el ciudadano de un país, de una comunidad requiere unas exigencias de respuesta de parte del gobierno que gobierna en esos momentos. Es cierto que el electorado señala al partido que gobierna en esos momentos y eso, inevitablemente, se refleja en la opinión sobre la intención de voto de los ciudadanos. Pero los ciudadanos también exigen otra cosa que nosotros estamos haciendo aquí en Andalucía, que es reconocer que estamos ante un problema importante provocado por la situación económica internacional. Esa crisis internacional afecta de una manera negativa a los andaluces colectivamente e individualmente. Pero nosotros no hemos mirado hacia el otro lado. El Gobierno andaluz ha puesto en marcha medidas para intentar paliar las consecuencias de esta crisis, sabiendo que la situación a una crisis internacional no la puede ofrecer ningún gobierno autonómico. Desde los congresos del PSOE hemos apoyado a la Junta en su afán para que esta crisis no la paguen los que menos tienen y, por lo tanto, que no haya recortes sociales.

-Chaves ha animado a los socialistas a estar al lado de los que más van a sufrir la crisis, pero los ciudadanos perciben que la Junta ha salido más en auxilio de las empresas.

-El enfoque que ha hecho la Junta de Andalucía es un enfoque correcto, porque ha puesto dinero sobre la mesa para inversión pública en infraestructuras, vivienda, equipamientos y ayuda a algunas empresas. Con ello quiere conseguir que se mantenga el empleo. No está ayudando al empresario por ayudarlo, sino para que mantengan los puestos de trabajo. Y cuando nosotros decimos que hay que mantener las políticas sociales, también estamos transfiriendo rentas a las familias, manteniendo la mejor sanidad pública gratuita, las becas para los estudiantes y todo lo que significa las políticas sociales.

-¿Cree que la crisis económica se va a convertir en una baza importante para la oposición?

-Seguro que van a intentar aprovecharse de ello, algo que a mi no me extraña porque el PP, por ejemplo, utilizó en la legislatura pasada el terrorismo para intentar sacar provecho electoral. Por eso no me extraña que vayan a utilizar la crisis económica y el estado de ansiedad y de preocupación de los ciudadanos para arremeter contra el gobierno. Nosotros estamos preparados para afrontar una legislatura dura en ese sentido.El mejor aliado que tiene ahora mismo la sociedad andaluza en general y los trabajadores, las familias y la gente con rentas bajas es el PSOE de Andalucía y la Junta. Nosotros no vamos a resolver la crisis económica a base de 'decretazos' y recortes sociales brutales como hizo el PP. Los socialistas debemos saber explicar muy bien a la ciudadanía cual es la situación real y qué medidas vamos a adoptar, porque vamos a estar solos en esto. El PP va intentar hacer creer que esta crisis no está provocada por la coyuntura internacional, sino por una mala acción de gobierno de la Junta, algo que es totalmente falso y eso lo saben los ciudadanos.

-¿Se sienten, pese a su nueva mayoría absoluta, más solos en el Parlamento de Andalucía que en la legislatura pasada?

-Nosotros no nos sentimos solos, porque en marzo de este año más de dos millones de andaluces nos dieron su respaldo. Y con eso no nos podemos sentir solos, al contrario, muy acompañados. Lo que sí ha cambiado es el escenario. La llegada de Javier Arenas hace casi imposible que lleguemos a acuerdos con el PP, porque el PP ha tomado la decisión de no llegar a acuerdos con nosotros porque piensan que de esa forma sacan más ventajas electorales. Es imposible llegar a acuerdos con el PP, porque el PP quiere lograr en la negociación lo que no ha conseguido en las urnas, es decir, quiere aparecer como el ganador de los acuerdos y en democracia eso no es posible.

-¿Cómo son las relaciones con Izquierda Unida?

-Creo que IU debe clarificar su posición y decidir si le conviene hacerse muchas fotos con Javier Arenas o le conviene hacerse fotos con el PSOE. En la pasada legislatura creo que le ha convenido estar al lado del PSOE, sobre todo en la reforma del Estatuto de Autonomía y creo que los resultados, desde el punto de vista electoral, no han sido del todo malos para ellos. Diego Valderas tiene que decidir si en esta legislatura su estrategia va a ser votar todo lo que dice el PP que hay que votar o mantener una cierta autonomía con respecto al PP y al PSOE.

-Lo de comparar la actitud de Javier Arenas en el Parlamento con la de un 'matón de discotecas' le puede costar a usted una querella. ¿Fue un pronto desafortunado?

-A Javier Arenas no le gusta que los demás le digamos a él lo mismo que él nos dice a nosotros todos los días. Yo siempre lo digo, Arenas tiene puño de hierro cuando critica y mandíbula de cristal cuando se le critica. Él lleva desde el 1 de enero de 2008 insultando al presidente de la Junta de Andalucía. Arenas le ha dicho a Chaves que es un trilero, que es un fascista, le ha dicho que es el 'mister x' de Marbella y de Estepona. Y cuando a él se le dice algo similar, en vez de soportar la crítica como hacemos los demás, pues recurre a la querella con no se que intención, tal vez la de ameadrentar, pero está claro que a nosotros no nos va a amedrentar, al contrario.

-¿Se han planteado reformar la ley para que los alcaldes imputados por delitos graves como cohecho o malversación de caudales públicos deban de abandonar su cargo político de forma inmediata?

-Hay que profundizar en los mecanismos de lucha contra la corrupción y esta idea tiene su importancia. Ya existen instrumentos legales como la inhabilitación, aunque es verdad que la sociedad exige mucha más rapidez cada vez que se conoce un caso de corrupción. Pero al final la ley siempre se impone. El PSOE, a nivel interno, tiene un código que lo aplicamos desde el momento en que tenemos las evidencias de que ha habido actuación irregular de algún cargo público. Nosotros tramitamos de forma inmediata la expulsión y la baja de esa persona de las filas del PSOE y le exigimos que devuelva el acta de concejal. A nosotros nos gustaría también que el PP asumiera esta misa actitud y no tuviera una doble vara de medir. Javier Arenas nos exige a nosotros lo que el PP no hace. A mí no se me hubiera ocurrido nunca ir a llevar un decálogo en contra de las irregularidades y la corrupción en Estepona, teniendo tan cerca casos como los de Alhaurín El Grande y La Línea de la Concepción. Eso lo hace Javier Arenas, porque es un político que tiene una gran frivolidad y exige a los demás lo que él no hace, mientras que el PSOE sí ha actuado en Estepona y en otros lugares de forma contundente.

-¿Se ha llevado un disgusto personal en el caso de Estepona?

-Sí, me he llevado un disgusto y eso es lógico. A nadie le gusta que mezclen a su partido en unos hechos como los de Estepona. Lo importante es tener capacidad para reaccionar y el PSOE la ha tenido. La condición humana es como es, uno tiene la confianza de que estos casos no pasan, como lo demuestran la actitud diaria de los miles de concejales y cientos de alcaldes del PSOE y de otros partidos. No se puede hacer una causa general contra aquellos que se dedican a tareas municipales, porque no sería justo.