Momento de la actuación de las Fuerzas de Seguridad - ABC
REYERTA

La Guardia Civil «evitó una matanza» en Coín

En la barriada de La Fuensanta del municipio malagueño dos clanes gitanos se enfrentaron el jueves dejando dos muertos y cinco heridos

J.J. MADUEÑO
COÍNActualizado:

Agentes de la Guardia Civil han practicado este viernes las primeras detenciones con motivo de la multitudinaria reyerta ocurrida ayer jueves en Coín. Los hechos se saldaron con la muerte de dos personas por arma blanca en la barriada de La Fuensanta y cinco heridos, dos de ellos ingresados de gravedad. Hasta el momento, se ha detenido a tres individuos como presuntos autores de la muerte de dos personas y se ha tomado declaración a otros 2 en calidad de investigados. Los agentes, pertenecientes a la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Málaga, continúan con la investigación, decretada secreta por la titular del Juzgado de Instrucción 3 de Coín.

Sobre las 17.00 horas de la tarde del jueves, los clanes de «los mudos» y «los franceses» de la barriada de La Fuensanta en Coín (Málaga) comenzaron una disputa. «Tenían viejas rencillas», explica la Guardia Civil. La discusión acabó en pelea y saltaron las navajas. El resultado fue dos muertos por arma blanca y cinco heridos, dos de ellos hospitalizados de gravedad –tambien heridas de arma blanca– en los hospitales Carlos Haya y Clínico, por separado y bajo vigilancia de la Guardia Civil. «No sólo es una custodia por ser participantes y para tomarles declaración, sino también por su seguridad. No queremos que reciban ninguna visita indeseada», señala la Benemérita, que tuvo que desplegar un fuerte dispositivo de más 40 agentes en la barriada para calmar los ánimos. Llegaron refuerzos de la Comandancia de Málaga, de municipios cercanos y un grupo especial de Marbella. «Se evitó una matanza. Hay mucha sed de sangre. La familia de los fallecidos quiere venganza», remarcan los investigadores.

Las Fuerzas de Seguridad tuvieron que emplearse a fondo para que todo no fuera a mayores. Uno de los fallecidos lo hizo en el acto y fue trasladado al centro de salud de Coín. La familia se acercó al lugar para recuperar el cadáver. Los agentes allí destinados se vieron obligados a disolver a la turba y a cerrar el centro de salud con los trabajadores dentro para que no se evitara el levantamiento del cadáver. El otro fallecido lo hizo en el Hospital del Guadalhoce. Las calles se mancharon de sangre y las familias clamaron venganza. No era la primera vez que había problemas entre estas familias en este barrio, pero en los últimos años no se habían registrado problemas de este tipo.

En el barrio los ánimos están caldeados, aunque predomina una «calma-tensa». Los vecinos que hablan son familia de los fallecidos y exigen sangre. Quieren venganza. «Si aparecen por aquí están muertos», aseguran. Sin embargo, la actuación de las Fuerzas de Seguridad restableció el orden en dos horas. No fue sencillo. La turba de gente, que un principio era de una veintena de personas, pero que fue creciendo, se afanó en cobrarse pequeños trofeos. En el Ayuntamiento tienen constancia de la quema de un vehículo y de otros tres dañado. La lista de la Guardia Civil va más allá, contabilizando destrozos en una vivienda o la quema de contenedores. «Hubo que evitar algunos intentos de saqueo. La gente estaba descontrolada», afirman fuentes de la investigación, que sigue abierta y a la espera hacer las primeras detenciones en las próximas horas.

Las razones de la pelea se desconocen. Las teorías son varias. Lo cierto es que las familias son «viejas conocidas» de la Guardia Civil, como afirma el propio Cuerpo. También la barriada es conocida habitual de los agentes. Es un enclave en el que viven unas 300 personas en pisos sociales construidos por la Junta de Andalucía hace casi medio siglo. Lugar donde se han instalado algunos clanes que se buscan la vida en negocios oscuros. Fuentes vecinales confirmaban que se trata de familias en los que algunos de sus miembros tienen relación con el menudeo de drogas. De hecho, algunos de los miembros de los clanes han sido condenados, según las mismas fuentes. Pese a esto, al no haber todavía detenidos, la Guardia Civil no sabe si los participantes en la reyerta tienen antecedentes. A los hospitalizados no se le ha tomado declaración aún por el estado en el que se encuentran.