ANÁLISIS

«Batman: Return to Arkham»: un lavado de cara

Las dos primeras partes de la aclamada serie se remasterizan para las consolas de sobremesa actuales con un ligero avance en su apartado gráfico

Mira en el video un «gameplay» del videojuego - J.M.S.

Desgraciadamente, no habrá una nueva entrega de la serie Arkham. Los amantes de la saga, sin embargo, pueden contentarse con un caramelito, «Batman: Return to Arkham», una remasterización para las actuales plataformas que contiene los dos primeros títulos, Asylum y City, y abandonando Origins, un lanzamiento que no fue del todo bien recibido por algunos críticos.

Los títulos que se incluyen aparecieron en la anterior generación de consolas de sobremesa y dejó un buen sabor de boca por su adictivo sistema de combate y una trama coherente que atrapa desde el primer momento en el que el Caballero Oscuro hace aparición. Se trata de un lavado de cara sin más, una actualización de su apartado gráfico y texturas mejor trabajadas, aunque sin llegar al nivel de excelencia que se le pide a un título reciente.

Es algo obvio, porque no se puede aportar el mismo nivel de realismo aquí que en un juego creado desde cero. Pero ofrece una iluminación y detalles gráficos ligeramente más avanzados, aunque sin ofrecer un rendimiento del todo solvente. Incluso, en ocasiones, se observan pequeñas caídas de las imágenes y fotogramas que hace que los movimientos de las cámaras vaya un poco a trompicones. Y, como aliciente, aparecen todos los contenidos jugables lanzados.

Yendo al grano, «Return to Arkham» favorece a los juegos jugadores que se encontraron, sin quererlo ni beberlo, con la última y flamante entrega «Arkham Knight» pero que, sea la razón que fuese, no tuvieron la oportunidad de hacerlo con las dos primeras partes. Pocas son las novedades a nivel jugable que contienen, es cierto, pero sigue luciendo bien sobre la pantalla. El superhéroe, manejado en tercera persona, debe enfrentarse a sus peligrosos villanos para salvar su preciada Gotham.

Ambiente tétrico y gótico se envuelve en estas aventuras que exploran varias historias ligadas pero separadas, aunque ejercen de un todo capaz de reverdecer la emoción que genera este querido personaje. En ambos aparece un gran abanico de actividades para completar y misiones y puzles de todo tipo, algunos en forma de coleccionables. Conforme avanzamos, además, el jugador puede desbloquear otras habilidades y «gadgets» que, bien empleados, puede ofrecer unos enfrentamientos antológicos, sobre todo en los reiterados jefes finales en donde la cosa se complica.

En Asylum el argumento se centra en el conocido asilo. El Joker, su más terrible enemigo, va camino de su encierro pero las instalaciones guardan un misterio: todo ha sido perfectamente pensado para tender una trampa a Batman, que debe solucionar el problema como mejor sabe hacer, con sus dotes de detective y sus habilidades. El objetivo de este título con el que dio comienzo la saga permite enfrentarse a algunos de los peores villanos de Gotham como Joker, Harley Quinn, Bane, Killer Croc, Poison Ivy y Scarecrow.

El juego funciona, sin embargo, no como un espacio de libre movimiento sino, más bien, ofrece tintes lineales en donde el sistema va guiando al videojugador por dónde pasar, aunque poco a poco se van complicando los puzles y obstáculos por donde debe pasar. Batman puede utilizar sus artilugios y su visión especial para detectar zonas de avance y pistas. También, y algo que se replica a lo largo de toda la saga, puede utilizar los puntos de anclaje (no todo es escalable) y los conductos de ventilación para eliminar a los enemigos con sigilo.

En «City», posiblemente el juego que contiene la trama más aplaudida, el jugador debe enfrentarse al excéntrico doctor Hugo Strange, uno de las pocas personas que conoce la verdadera identidad de Batman. juego destacó por su acción y por llevar a los jugadores a una aventura con una atmósfera oscura en las profundidades de Arkham Asylum.

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