El zumo de naranja, la cebolla para la tos y otros mitos del resfriado

El doctor Manuel Linares resuelve nuestras dudas sobre la prevención y tratamiento de los catarros

MadridActualizado:

Abrígate que luego te resfrías, tómate un zumo de naranja cada mañana, ponte una cebolla en la mesilla para calmar la tos, tómate algún medicamento... Son muchos los consejos que escuchamos cuando nos acatarramos, pero ¿cuáles tienen base científica y cuáles son mera palabrería? El doctor Manuel Linares, coordinador del Grupo de Trabajo Enfermedades Infecciosas de Semergen resuelve nuestras dudas:

-¿Es el frío el que hace que nos resfriemos?

-Fundamentalmente, el frío baja las defensas de nuestro organismo y disminuye la capacidad del cuerpo de responder ante cualquier complicación que pueda encontrarse. Los resfriados están presentes durante todo el año, pero predominan más en los cambios estacionales y, fundamentalmente, cuando se cambia a una estación más fría. Ante esta disminución de temperaturas externas, disminuyen las defensas locales de nuestro cuerpo y es muy fácil que otra persona que tenga el virus en su aparato respiratorio lo transmita a otra persona. Por ello, resulta primordial realizar actividades y hábitos que refuercen nuestro organismo como no fumar, tener cuidado con el alcohol, evitar el sobrepeso, la obesidad o la inactividad física, evitar el estrés, cuidar nuestra higiene personal y de nuestro entorno, llevar una alimentación equilibrada, reducir nuestra exposición a contaminantes, entre otros...  

-¿El zumo de naranja o la vitamina C sirve para prevenir o tratar los catarros?

El zumo de naranja no previene ni cura los catarros y tampoco alivia los síntomas, pero sí parece que ayuda al proceso de recuperación de nuestro organismo cuando estamos resfriados debido a su contenido en vitamina C. La vitamina C ayuda a reforzar el sistema inmune y a aumentar las defensas, y una falta de esta en el organismo provoca una disminución de la efectividad del sistema inmune.

-¿Sirve para algo pone una cebolla en la mesa de noche cuando tenemos ataques de tos?

-Existe la creencia popular en nuestro entorno que el contacto del jugo de la cebolla con las vías respiratorias reduce los síntomas catarrales, de hecho, todavía es frecuente la colocación de una cebolla en la proximidad de personas con catarro como remedio casero para el tratamiento de la tos nocturna. Esta práctica tan extendida no ha demostrado ninguna eficacia, aunque tampoco se conocen sus riesgos. Lo mismo sucede con el ajo, supuestamente con efectos antimicrobianos y antivirales, pero con el que no se ha demostrado la eficacia en los procesos catarrales.

-¿Los vahos con eucalipto alivian la congestión?

-Al eucalipto se le atribuyen propiedades beneficiosas para las enfermedades respiratorias, auque no existe mucha evidencia científica al respecto. De las que se le atribuyen, concretamente tiene propiedades expectorantes ya que ayuda a eliminar el exceso de mocos de las vías respiratorias, disminuye la tos y suaviza la garganta. Asimismo, rebaja la inflamación, permite una mejor respiración y calma la irritación bronquial.

-¿La miel es buena para la garganta y la tos?

-La miel ha sido uno de los productos más usados desde antiguo para el tratamiento de la tos, pero igualmente, pocos estudios al respecto. Se sabe que los productos dulces disminuyen la sensación de molestia de la tos y contribuyen al efecto placebo. Además, se le atribuye efectos antioxidantes y posible acción antimicrobiana mediante liberación de citocinas.

-¿Medicarse acorta el catarro?

El catarro es una enfermedad infecciosa causada por virus, por lo que es importante recordar que NO responde a ningún tratamiento antibiótico. El resfriado se resuelve solo y los fármacos (analgésicos y antitérmicos) mejoran el estado general del paciente, pero no aceleran su curación, únicamente mejoran los síntomas. Es importante hidratarse lo suficiente para facilitar la eliminación de secreciones nasales (más de dos litros de líquido al día), el reposo, vahos o inhalaciones de vapor de agua caliente, y baños tibios para bajar la fiebre en caso de que ésta fuera muy elevada.

-¿Si me acatarro a menudo es porque estoy bajo de defensas?

-Efectivamente, la respuesta hay que buscarla en nuestro sistema inmune: la capacidad que cada persona tiene individualmente de defenderse frente a microorganismos como bacterias y virus. Por ejemplo, dos personas diferentes ante el mismo virus pueden desarrollar mecanismos inmunes totalmente diferentes, uno que pase totalmente inadvertido para quien lo padece y otro que desarrolle los conocidos y molestos síntomas del catarro con una respuesta inmune más florida. Se han y se están estudiando los factores que hacen que esto vaya en uno u otro sentido.