España es un ejemplo por la reducción del índide de siniestralidad
España es un ejemplo por la reducción del índide de siniestralidad - ABC

España se convierte en el modelo de la ONU para luchar contra la siniestralidad vial

Albergará el primer centro de formación para técnicos y profesionales de seguridad vial para que luego apliquen soluciones en sus países de origen

Enviada especial a GinebraActualizado:

«Los accidentes de tráfico tienen una vertiente muy personal. Todo el mundo ha sufrido de cerca uno, también yo en mi familia”. Así reivindicaba el subsecretario general de la ONU, Nikhil Seth, la «globalización» de la siniestralidad vial y la lucha que debe emprender Naciones Unidas contra un problema que afecta a 200 millones de personas en un acto celebrado el pasado miércoles en Ginebra.

Cada año mueren en el asfalto 1,25 millones de personas; otros 50 millones que sobreviven lo hacen con lesiones derivadas de ese accidente. El resultado, según Seth, es que si se multiplican los efectos de esas heridas por los miembros de la familia que directa o indirectamente los sufren, 200 millones de personas tienen su vida condicionada por ese siniestro.

Y, a pesar de esas dimensiones, y de que sea la primera causa de muerte en el mundo entre los jóvenes de 15 a 29 años, la novena en adultos, muchos países ni siquiera tienen planes de prevención de accidentes. Sus políticas ni siquiera se detienen un minuto en averiguar qué pasa. No se hace nada para evitar que miles de personas sigan dejándose la vida en vías de condiciones penosas, o con vehículos paupérrimos. Que cada trayecto se convierta en un viaje a la muerte segura.

Y la ONU, a través de Unitar, que es el organismo para la Formación Profesional e Investigaciones, ha decidido dar un paso adelante e intentar atajar a través de la prevención esas elevadas cifras de siniestralidad. Lo ha hecho de la mano de una entidad española, el RACE (Real Automóvil Club de España), y tomando como ejemplo un modelo de lucha contra la accidentalidad en las vías, precisamente el modelo español.

Identificar los problemas internos

El balance de siniestralidad en nuestro país ha llamado la atención del mundo por su contundencia. Si se observa la serie estadística, queda claro: en 1960 había 1 millón de vehículos, ahora circulan por nuestras carreteras 32 millones y la siniestralidad es casi equiparable. En los 90 se superaban los 5.000 fallecidos todos los años; en 2016 fueron 1.160, según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT).

La reducción ha sido categórica y Naciones Unidas quiere indagar en cómo se ha conseguido y exportar el modelo a otros países. «Nuestros datos son fantásticos», explica Carlos Lancha, director de Marketing Corporativo de RACE. «Este modelo también es marca España», avala.

¿Cómo lo hará? España acogerá el primer centro de formación vial de Naciones Unidas del mundo. En el argot diplomático de la ONU se llaman Cifal (Centros Internacionales de Formación de Autoridades y Líderes) y solo hay 16 en el mundo, creados para abordar diversas temáticas. Este será el número 17, pero el primero especializado en seguridad vial, explican desde la delegación de RACE que desembarcó esta semana en Ginebra, y tendrá varios cometidos.

En primer lugar, se pondrá en marcha en el campus de la Universidad de Alcalá de Henares, en Madrid, un nuevo título de Experto en la Gestión y Dirección de la Seguridad Vial a través de un curso de posgrado. Este título, de 19 créditos internacionales y convalidable en toda América Latina, constará de unas 300 horas (120 horas prácticas). Podrá cursarlo cualquier persona con una titulación superior, aunque está dirigido especialmente a técnicos de tráfico extranjeros que se formen en nuestro país sobre cómo prevenir los accidentes.

El impacto en la siniestralidad

En segundo lugar, este primer centro en Madrid también contará con otros niveles académicos, como los cursos de formación continua para técnicos en seguridad vial, o un programa de seminarios monográficos, como jornadas en especialización y encuentros con personalidades relevantes en este campo.

«Esperamos que esos conocimientos tengan un gran impacto y alcancen a mucha gente muy rápidamente, para que se vean pronto los efectos de esta reducción de la siniestralidad», expresó, satisfecho, el presidente de RACE, Carmelo Sanz, en la firma que selló el acuerdo con la ONU para llevar a España ese centro.

El acto se desarrolló a pocos metros de la sala donde el expresidente Rodríguez Zapatero impulsó su hipotética Alianza de Civilizaciones en presencia del embajador de España en la ONU, Cristóbal González Aller. En este lugar, el RACE puso en valor su programa de capacitación de profesionales para que estos logren dar con la problemática endémica en los accidentes de cada país y la combatan. «Queremos que los técnicos y profesionales que se formen en España luego promuevan iniciativas en sus gobiernos y resuelvan parte del problema que existe sobre sus carreteras», detallaron los responsables de RACE.

Alcohol

República Dominicana, Colombia, Sudáfrica… Son muchos los países, sobre todo en vías de desarrollo, que tienen un mal común, superan los cien muertos por millón de habitantes en las carreteras, y no saben inocular una dosis contra el virus. No obstante, la enfermedad se manifiesta ahí de forma diferente: en algunos, la mayoría de las personas muertas son peatones, atropellados; otros tienen grandes problemas derivados del alcohol.

El objetivo de la ONU para 2020 es reducir los 1,25 millones de muertos actuales a la mitad. La concienciación de los gobiernos es urgente y perentoria, pero, en palabras de Nikhil Seth, quien es también director ejecutivo de Unitar, esas administraciones deben lanzar «mensajes sencillos y muy concretos», como ha hecho España en este siglo, que entienda toda la población, porque no es lo mismo que cale un lema contra el alcohol aspirado y en sangre en su país, La India, que en Reino Unido.