Sociedad

El elefante africano se muere

La caza furtiva ha acabado con la quinta parte de los elefantes africanos en apenas nueve años. Estos días se debate en Johanesburgo si se endurecen o relajan las regulaciones de la venta de marfil

En los últimos años la demanda de marfil ilegal ha aumentado notablemente, lo que se ha traducido en un descenso drástico de la población de elefantes
En los últimos años la demanda de marfil ilegal ha aumentado notablemente, lo que se ha traducido en un descenso drástico de la población de elefantes
AGENCIAS Madrid - Actualizado: Guardado en:

La población de elefantes africanos ha caído en torno a un 20 por ciento entre 2006 y 2015, tal como ha informado la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). La causa parece ser un gran incremento de la actividad de los cazadores furtivos vendedores de marfil.

Estos datos se han presentado en el décimo séptimo encuentro de la «Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas» (CITES), celebrado hasta el 5 de octubre en Johanesburgo, en un momento en que la demanda de marfil se ha disparado y varios países abogan por hacer la normativa contra la venta de marfil más permisiva. Sin embargo otros abogan por no hacerlo.

Según el informe de IUCN, han desaparecido 111.000 ejemplares, con lo que se ha producido la caída más drástica de la población de elefantes africanos en 25 años. Los números la sitúan ahora en los 415.000 individuos.

«Esta es otra colección de datos que muestran claramente que los gobiernos tienen que tomar medidas para afrontar la crisis», ha dicho para Reuters Susan Lieberman, directora de política internacional de la «Wildlife Conservation Society».

Inger Andersen, jefa de la IUCN, ha dicho para AFP que los números muestran «la caída realmente alarmante del majestuoso elefante»: «Es impactante pero no sorprendente que la caza furtiva se haya cobrado un peaje tan dramático de esta especie icónica».

En los últimos años, el comercio ilegal de marfil ha puesto contra las cuerdas al tratado actual de la «Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas» (CITES), que fue firmado por 180 países.

Asia quiere marfil

El motivo es que la demanda de marfil se ha incrementado rápidamente entre los consumidores del mercado asíatico, donde el marfil es un codiciado bien de consumo usado en accesorios ornamentales.

Está previsto que en la actual conferencia de Johanesburgo se debata si se incremetan o disminuyen los controles sobre el marfil. En este sentido, Namibia y Zimbabue ya han enviado propuestas a Naciones Unidas para acabar con el veto global al comercio de marfil para poder acumular esta mercancía. En contra hay países como Kenia, que temen que el incremento de la demanda se traduzca en la muerte de más elefantes.

Una caída del 60 por ciento

Aunque hay varios países en los que no existe un censo fiable de la población de elefantes, como ocurre con Sudán del Sur, Liberia y República Centroafricana, en otros países la caída ha sido drástica: en Tanzania, la caída de la población de elefantes ha sido del 60 por ciento en nueve años. En Mozambique también hay pruebas de su retroceso.

En contraste con esto, la población de elefantes es estable o se está incrementando en Namibia, Sudáfrica y Zimbabue y«hay pruebas de que la población de elefantes se está expandiendo en Botsuana», ha explicado el informe de la IUCN. Sin embargo, las cifras globales muestran que la población de elefantes ha sufrido un retroceso notable y que este podría ser mayor si se facilita la venta de marfil.

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