Uno de los detenidos en una operación contra los ladrones de ley
Uno de los detenidos en una operación contra los ladrones de ley - ABC

Las mafias georgiana y croata están detrás del repunte de robos en viviendas de Sevilla

El fin del visado facilita la entrada de células de ladrones procedentes de Georgia

SEVILLAActualizado:

A las cuatro de la tarde del pasado 19 de julio sonó el teléfono en la oficina del Grupo de Robos de la Jefatura Superior de Sevilla. Una vecina de Sevilla Este se había encontrado con algo muy sospechoso a la vuelta de sus vacaciones. Al abrir la puerta, unos trozos de plástico cayeron al suelo. Por suerte para los investigadores, esta potencial víctima de la principal mafia europea dedicada al asalto de viviendas ya había escuchado algo de ciertas marcas que dejan los ladrones para saber si una casa está ocupada y llamó a la Policía. El jefe del grupo no se lo pensó y mandó a su equipo a controlar el edificio.

En una rápida inspección vieron que había varios pisos marcados en el mismo bloque. Algunos seguían desocupados temporalmente a la espera del regreso de sus propietarios. La orden fue clara: montar un dispositivo y esperar a que aparecieran los ladrones.

La guardia se prolongó hasta bien entrada la madrugada. Sobre las tres, los agentes que vigilaban desde el exterior vieron cómo se acercaban dos individuos «con rasgos de la Europa del Este», que al detenerse en la puerta principal, manipularon el cierre y lograron colarse en apenas unos segundos. «Les dejamos entrar y cuando se disponían a abrir una de las viviendas que tenían marcadas, los paramos».

Ya han transcurrido varias semanas de aquello. El caso se ha cerrado con el esclarecimiento de medio centenar de robos de viviendas cometidos en la capital, pero con los presuntos autores libres y en paradero desconocido. Este agente experimentado sigue preguntándose si debieron haber esperado a que ejecutaran el golpe y eso hubiera dado alguna posibilidad más de que prosperara la medida provisional de ingreso en prisión. Pero rápidamente disipa la duda: «No queríamos que hicieran daño y a esta gente es muy difícil cazarles después».

La desarticulación de la última célula supuso el esclarecimiento de medio centenar de robos, pero los presuntos autores están libres

Las diligencias que entregaron a la juez de Instrucción 3 de Sevilla incluían un estudio detallado de decenas de asaltos que llevaban la misma firma. Se cometieron desde mayo hasta el 19 de julio, cuando Z. A., de 46 años, y de D. L., de 54, ambos georgianos, cayeron en manos policiales.

Los dos habían entrado en el país en primavera y al segundo sólo le constaba en los archivos policiales que estaban tramitando su expulsión por estancia irregular. Se sospecha que nada más cruzar la frontera fueron enviados al sur de España. Desde su detención, no se ha producido ningún robo siguiendo el patrón clásico de la mafia georgiana.

A los sospechosos les intervinieron todo un instrumental como ganzúas y testigos de plástico para marcar los domicilios y abrirlos sin causar daños en las cerraduras.

Con abogado de pago

Bien aleccionados, no se resistieron a la detención y guardaron silencio. Eso sí, tuvieron la asistencia de un letrado de pago. Algo que garantiza la organización criminal para que sus peones no se descarrilen. Supone también una prestación más dentro de su salario por estar a las órdenes de los vor v zakone (ladrón de ley, el rango más alto de este grupo mafioso).

Sin declaraciones y con una operación que se había desarrollado en apenas unas horas, la Policía no pudo convencer a la autoridad judicial de que estaba entregando a los integrantes de una de las muchas células que están operativas en el país.

Finalmente la Fiscalía no pidió prisión y los dos detenidos, que no contaban hasta la fecha con antecedentes, quedaron en libertad. Ya se les ha perdido la pista y se sospecha que la organización los sacará del país para que sean relevados por otros miembros con historiales limpios, a los que sea más difícil de identificar detrás de cada robo porque sus huellas no están reseñadas en las bases policiales.

Imagen captada en los seguimientos a integrantes de la organización georgiana
Imagen captada en los seguimientos a integrantes de la organización georgiana- ABC

500 asaltos en seis meses

De enero a junio, los robos en viviendas en la capital aumentaron casi un 11% si se compara con el mismo periodo del año pasado, según datos publicados por el Ministerio del Interior. Casi 500 asaltos (491) denunciados en seis meses sólo en la capital. El año pasado ya se produjo un incremento de casi el 4% en este tipo de delitos. Al cierre de 2016 se contabilizaron 951, casi medio centenar más que en 2015. Si se acude al dato provincial, éste se multiplica aunque no muestra una tendencia alcista. Hace dos años, los cuerpos policiales tuvieron constancia de 3.377 asaltos y un año después, la cifra se queda en 3.268.

En el caso de la capital, dos son las mafias responsables de las grandes oleadas que sacuden cada cierto tiempo a la ciudad y la estadística policial: la georgiana y la croata. Con la desarticulación de la última célula la semana pasada, la Policía, desde su experiencia, espera que la situación vivida en los últimos meses se relaje, pero también son conscientes de «que tarde o temprano regresarán».

Radiografía criminal

La mafia georgiana es la gran organización especializada en este tipo de delitos. Se estructura en células formadas por entre dos y cuatro miembros. La dirección recluta a sus soldados entre las bolsas de exclusión social de su país. Personas sin recursos dispuestas a todo, muchas de las cuales tienen formación militar. Son expertos cerrajeros capaces de abrir puertas sin apenas producir daños porque ésa es una de las características de su firma: ser muy limpios en las aperturas de las casas para que nadie se percate a simple vista de que han pasado por allí. Sólo lo sabrán los dueños, cuando crucen el dintel y vean sus hogares patas arriba.

Veloces en la ejecución de los palos, sólo les interesa dinero en metálico y joyas que las células entregan a los lugartenientes responsables de la caja de la organización. La mayor parte del dinero lo envían a su país de origen. «Sus objetivos siempre son pisos de clase media porque en un mismo bloque pueden vaciar varios domicilios en poco tiempo. Además son viviendas que no suelen disponer de grandes medidas de seguridad que les ralenticen», señala el jefe del Grupo de Robos.

La otra gran organización que preocupa a la Policía Nacional por su actividad en Sevilla es la que controla a las especialistas del resbalón: las jóvenes croata

La otra gran organización que preocupa a la Policía Nacional por su actividad en Sevilla es la que controla a las especialistas del resbalón: las jóvenes croatas, de aspecto cuidado para no llamar la atención, que sólo consiguen colarse en las viviendas mediante un sistema que juega con el olvido de las víctimas. En el resbalón, el ladrón abre la puerta deslizando una lámina de plástico por el hueco entre el marco y el pestillo. Este método fracasa si la víctima ha cerrado con llave.

Este año la UE aprobaba que los ciudadanos de Georgia podía entrar en el espacio Schengen sin visado. Una reforma que fue cuestionada por algunos estado miembros como Alemania que alertaba que esta medida podía favorecer la libre circulación de integrantes de mafias que golpean por toda Europa. «Es muy difícil saber cuántas células están operativas en España ahora, pero sin visado pueden entrar más fácilmente».