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«Se burlaban de mí y me tiraban en la playa bolas de arena»

El relato en primera persona de dos mujeres que han sido tratadas en la sanidad pública para hacer frente a la obesidad

María de la O Rodríguez Martín ha perdido 60 kilos en seis meses
María de la O Rodríguez Martín ha perdido 60 kilos en seis meses - RAÚL DOBLADO
AMALIA F. LÉRIDA Sevilla - Actualizado: Guardado en: Actualidad

María de la O Rodríguez Martín tiene 34 años y hace seis meses que se operó, cuando pesaba 130 kilos con 1,54 de estatura. Ahora está en 70 y encantada de la vida. Como María Victoria, no tiene palabras para el equipo del Virgen Macarena porque además del trato y de cómo la están atendiendo, «cosa que no pasa en el Virgen del Rocío», ella nota cómo su organismo ha cambiado, su cuerpo, su vida, sus ganas de tirar hacia adelante.

Con 22 años tuvo su primer embarazo y engordó 25 kilos que ya no se pudo quitar de encima porque hacía dieta, se cansaba, la dejaba y volvía a engordar. Luego se quedó embarazada otra vez y durante la gestación aumentó 24 kilos.

Ahora está comiendo poco a poco porque la operación es reciente y así seguirá hasta que salga del protocolo y haga las comidas al día que tiene que hacer. Cuando habla de su pasado lo que más destaca es la crueldad de muchas personas con quienes tienen sobrepeso.

«Puse los kilos en el embarazo y luego ya no había forma de quitárselos»

Relata que estaba un día en una ducha de la playa, en Chipiona, y sentía algo raro en el cuerpo mientras le caía el agua. «Eran bolas de arena, me estaban tirando bolas de arena burlándose de mí y yo salí corriendo y me puse a llorar como una chiquilla de la pena que me entró. Y todo el mundo callado...nadie salió en defensa mía ni llamó la atención a los que se reían de mí», relata María de la O con tristeza. Ahora su vida ha cambiado y ni tiene que enfrentarse a esas situaciones tan desagradables ni luchar contra el hambre para, encima, no ver los resultados, como cuando hacía dieta antes de operarse.

«No aprendí a conducir por no caber en el coche»

María Victoria, con una foto suya
María Victoria, con una foto suya- R. D.

María Victoria Buiza Fernández tiene 52 años, mide 1,70 y actualmente pesa unos 75 kilos. Ha creado la Asociación Bariátrica Hispalis, para ayudar a personas que se han visto como ella. Además estudia 5.º de Medicina y hace una década volvió a nacer después de operarse dentro del protocolo del Virgen Macarena.

Volvió a nacer porque es otra persona, no solo por su aspecto, su agilidad, su salud y porque puede aprender a conducir ya que cabe en un coche y le llega el cinturón, sino porque su mentalidad ha cambiado, su forma de comer, de saber que hay que andar todos los días para estar en forma y porque en definitiva, se siente bien.

Desde que tenía 6 años estaba a régimen. Lo soltaba y cogía peso, seguía otro y así sucesivamente. Le decían que no comiera si no quería engordar. Así pasaron los años y ya de mayor trabajando de auxiliar de Enfermería en un geriátrico se dio cuenta que no podía hacer esa labor. Se ayudaba con un bastón, iba con zapatillas, aprendió a coger las cosas con los pies, si viajaba en avión tenía que pagar dos billetes y ya cuando vio que ni podía trabajar ni coger a su sobrina decidió operarse. Pesaba entonces 164 kilos. «Todo fue bien en el hospital, pero la intervención no te quita, psicológicamente, esa forma de comer y de llevar la vida. Lo quita esa reeducación que da el equipo del Virgen Macarena, los nuevos hábitos y el paso del tiempo porque a medida de que me iba encontrando mejor y adelgazando más convencida estaba de lo que tenía que hacer».

«Llegó un momento en que tenía que coger las cosas con los pies»

Lo primero que hizo María Victoría con la euforia de ver que podía jugar y moverse fue bajar a las tres de la mañana al parque a tirarse por un tobogán. Ahora tiene un peso saludable y come cinco veces al día, como está indicado pero, si se tercia tapear, también lo hace cuando sale con sus amistades.

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