Primera epidemia de zombies en EE.UU. (1968)
Primera epidemia de zombies en EE.UU. (1968) - BMJ
VIRUS

El mundo debe incrementar sus esfuerzos en la lucha contra los zombis

Las infecciones zombis son una amenaza creciente que requieren la adopción de medidas globales coordinadas para evitar el temido ‘apocalipsis zombi’

MADRIDActualizado:

Los países de todo el mundo deben aunar sus esfuerzos para evitar la llegada del temido ‘apocalipsis zombi’. Y es que como alerta la comunidad médica, las ‘infecciones zombis’, si bien todavía esporádicas, están creciendo en todo el planeta. Así lo recoge un artículo publicado en la prestigiosa –y muy, muy seria– revista «The BMJ», en la que investigadores de la Universidad de Kent State en Ohio (EE.UU.) analizan la epidemiología, prevención y tratamiento de la infección zombi.

Pero, ¿qué es exactamente un zombi? Pues como recoge el artículo, «de acuerdo con la definición del experto Matt Mogk, debe cumplir tres criterios: es un cadáver humano reanimado; posee una agresividad incansable; y tiene una infección biológica y es altamente infeccioso». Es más; también existen los denominados ‘zombis de la ira’, que serían aquellos zombis que si bien están igualmente infectados, siguen vivos. Es decir, las propiedades inherentes a los zombis pueden variar. Pero todos presentan una característica común: transmiten la enfermedad vía mordisco.

Y en este contexto, ¿qué causa la enfermedad? Tara Smith, autora de este estudio, reconoce que «los estudios sobre las infecciones que producen la ‘zombificación’ son escasos. Y dentro de las causas debe referirse el virus Solanum, el más extensamente estudiado».

No en vano, advierte Tara Smith, «el virus Solanum tiene una tasa de mortalidad del 100%, y la exposición de los fluidos de un sujeto infectado conlleva indefectiblemente a la zombificación».

Tasa de mortalidad del 100%

Además de por la infección por el virus Solanum, la zombificación puede ser causada por la exposición a agentes no víricos, caso de una forma específica de la bacteria ‘Yersinia pestis’ –responsable de la Peste Negra–, de un hongo del género Cordyceps o de una cepa mutada de prion –partícula infecciosa que, entre otras patologías neurodegenerativas, ocasiona la encefalopatía espongiforme bovina o ‘enfermedad de las vacas locas’.

Y una vez contraída la infección, la sintomatología varía en función del patógeno. Tal es así que el periodo de incubación no es uniforme. Y tampoco los síntomas, que pueden aparecer en tan solo unos segundos o en horas e incluso días.

Como explica Tara Smith, «entre los síntomas que presenta la persona zombificada, ahora zombi, se encuentra el andar vacilante, la tendencia a gemir, la pérdida de destreza y de los rasgos de personalidad previos, y una eventual descomposición de la carne. Además, y si bien en raras ocasiones, los zombis pueden ser muy inteligentes y conscientes de sí mismos, lo que resulta en una pérdida de la típica tendencia a morder y devorar a sus víctimas».

Sea como fuere, el estudio incide en la necesidad de aumentar los esfuerzos investigadores en este campo. Más aún en la actualidad, «cuando la zombificación es un fenómeno creciente, por lo que debe requerirse de la comunidad internacional que coopere y aporte fondos adicionales para afrontar esta amenaza inminente».

Evitar el apocalipsis zombi

De hecho, y como especifica la reputada obra «Zombi. Guía de Supervivencia», «llegados a este punto, los ataques solo pueden aumentar, lo que conllevará a dos posibles escenarios. El primero, que los gobiernos de todo el mundo tengan un mayor conocimiento de la existencia de los ‘muertos vivientes’ y creen organizaciones especiales para afrontar la amenaza. Entonces, los zombis serán aceptados como una parte de nuestra vida cotidiana y podrán ser aislados, contenidos e, incluso, inocuos al disponer de una vacuna. Pero el segundo escenario es el definido por una guerra global entre los vivos y los muertos…».

Por todo ello, concluye Tara Smith, «debemos asegurarnos de que este último escenario no se produzca y trabajar juntos, como una única comunidad global, para responder rápidamente a la amenaza zombi».

Dicho todo esto, ¿hoy es el Día de los Santos Inocentes? No, no lo es. Y el estudio puede consultarse en este enlace. Y sí, Tara Smith es profesora en la Universidad de Kent State.