La neurogénesis cerebral no parece deteriorarse con la edad
La neurogénesis cerebral no parece deteriorarse con la edad - ARCHIVO
NEUROLOGÍA

Los mayores tienen la misma capacidad que los jóvenes para producir nuevas neuronas

La capacidad de formación de nuevas neuronas no se deteriora con la edad, pero los cerebros de los mayores presentan una menor vascularización y conectividad neuronal

MADRIDActualizado:

El envejecimiento es un proceso natural –y cuando menos a día de hoy, irreversible– que afecta a todos los órganos del cuerpo. También al cerebro, lo que explica que las personas mayores tengan, por lo general, una peor función cognitiva que las más jóvenes. Sin embargo, parece que este deterioro en la capacidad de aprendizaje o memorización –entre otras funciones cognitivas– asociado al paso de los años no es una consecuencia de la pérdida de neuronas. Y es que contrariamente a como han sugerido numerosas investigaciones, los cerebros humanos adultos sí son capaces de producir nuevas neuronas. Es más; parece que este proceso de ‘neurogénesis’ no se ve afectado por la edad. Y es que como muestra un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Columbia en Nueva York (EE.UU.), las personas mayores son capaces de generar tantas neuronas nuevas cerebrales como los individuos más jóvenes.

Como explica Maura Boldrini, directora de esta investigación publicada en la revista «Cell Stem Cells», «nuestros resultados muestran que las personas mayores tienen una capacidad similar a la de las más jóvenes para generar miles de nuevas neuronas del hipocampo a partir de células progenitoras. Además, también hemos encontrado un volumen del hipocampo equivalente en todas las edades».

Neurogénesis ‘intacta’

Para llevar a cabo el estudio, los autores realizaron autopsias para analizar el hipocampo –la región cerebral implicada en las emociones y en la cognición– de 28 individuos que, con edades comprendidas entre los 14 y los 79 años y completamente sanos, habían fallecido de forma repentina. Es más; los autores se aseguraron de que ninguna de las personas evaluadas hubiera padecido deterioro cognitivo o depresión ni hubiera tomado antidepresivos, lo que habría ‘influido’ en su capacidad para producir nuevas neuronas. Así, apuntan los investigadores, «el nuestro es el primer estudio en el que se analizan las neuronas recién generadas y el estado de los vasos sanguíneos en el conjunto del hipocampo en el momento inmediatamente posterior a la muerte».

En este contexto, debe recordarse que las investigaciones llevadas a cabo con roedores y primates no humanos han demostrado que la capacidad de estos animales para generar nuevas neuronas en el hipocampo se ve progresivamente deteriorada con la edad. Tal es así que se cree que la disminución en la producción de neuronas y, por ende, la reducción del volumen del giro dentado –la estructura del hipocampo asociada a la formación de nuevos recuerdos episódicos–, es también común a los seres humanos. Pero, ¿esto es realmente así? Pues parece que no. Y es que como muestra el nuevo estudio, incluso los cerebros de las personas más longevas mantienen la capacidad para generar nuevas neuronas.

Las personas mayores tienen una capacidad similar a la de las más jóvenes para generar miles de nuevas neuronas en el hipocampo

Como refiere Maura Boldrini, «nuestros hallazgos muestran unas cifras similares de progenitores neurales intermedios y millares de neuronas inmaduras con independencia de la edad».

Por tanto, si el número de neuronas en el hipocampo es similar y no parece disminuir con el paso de los años, ¿por qué las personas mayores tienen unas funciones cognitivas más ‘deterioradas’ que las de los jóvenes? Pues porque los cerebros de las personas mayores tienen una menor capacidad para formar nuevos vasos sanguíneos y una menor cantidad de progenitores neurales –esto es, el tipo de células madre que dan lugar a las nuevas neuronas.

Como indica la directora de la investigación, «las personas mayores tienen menor vascularización y, muy probablemente, sus nuevas neuronas tienen una menor capacidad para establecer conexiones».

Resiliencia cognitivo-emocional

Llegados a este punto, esta menor cantidad de células madre neurales, esta disminución de la vascularización cerebral y esta pérdida de conectividad entre las neuronas del hipocampo, ¿a qué obedece? Pues según los autores, la clave podría encontrarse en una reducción de la resiliencia cognitivo-emocional en las edades avanzadas.

Como concluye Maura Boldrini, «es posible que la neurogénesis continuada del hipocampo sostenga la función cognitiva específica del ser humano a lo largo de la vida, así como que las reducciones en la vascularización, la conectividad y las progenitoras neurales se asocien a una resiliencia cognitivo-emocional comprometida».