Raúl Galán, tras el mostrador, y los dos propietarios Juan Galán y Juan Cárdenas
Raúl Galán, tras el mostrador, y los dos propietarios Juan Galán y Juan Cárdenas - A.H.
LAS CABEZAS DE SAN JUAN

Una venta de Las Cabezas sirve 1.200 tostadas en tres horas

La venta El Pan supera la crisis económica y mantiene su liderazgo en el camino a Chipiona, especialmente en verano y los fines de semana

LAS CABEZAS DE SAN JUANActualizado:

Las ventas de carretera forman parte del paisaje sevillano desde al menos el momento en que a los romanos se les ocurrió trazar rutas como la Vía Augusta o la de la Plata para unir las ciudades hispanas del imperio. A sus orillas se levantaron casas de postas que servían de descanso a viajeros y caballerizas, y esa función es la que siguen ejerciendo las actuales ventas de carreteras, si bien los caballos han pasado a referirse a la potencia de los vehículos a motor.

Una de las rutas más transitadas por los sevillanos es la que lleva de la capital a las playas de Chipiona, Rota y Sanlúcar de Barrameda, y en ese camino la Venta El Pan de Las Cabezas de San Juan marca un hito de obligada parada para recuperar fuerzas. Tanto si la opción es acortar recorrido y tiempo por la AP-4 como si se prefieren las carreteras convencionales, la Venta El Pan sirve de relajación para afrontar el último tramo del camino.

El desayuno reparador

Desde que en 1973 abriera sus puertas, el desayuno ha sido la comida que ha contado con más aceptación entre los clientes de la venta cabeceña. «En verano, durante cualquier día de los fines de semana, vendemos más de 1.200 tostadas de pan de telera de Las Cabezas en tres horas», explica a ABC Provincia Raúl Galán, gerente de la venta e hijo de Juan Galán, propietario del negocio junto con Juan Cárdenas, que se hicieron con la venta en alquiler el 7 de octubre de 1994 y tres años después la compraron.

Las cifras disminuyen el resto del año, pero aún así no son nada despreciables: unas 700 tostadas en las tres horas en las que se sirve el desayuno, desde las 6:30 de la mañana, lo que supone alrededor de 150 piezas de pan diaria que elabora en su horno de leña la vecina panadería Peisi.

Y además, aunque la crisis económica ha hecho mella, «desde hace dos años venimos subiendo, después de seis de bajada», señala Juan Galán, que apunta orgulloso que «no hemos tenido que despedir a nadie».

El éxito del negocio, que cuenta con 18 trabajadores entre camareros, cocineros y guardas y camareros de hotel, ha convertido a la Venta El Pan en una de las principales empresas que mantienen su actividad en Las Cabezas de San Juan. «Podemos ser la tercera o cuarta empresa del pueblo, pero lo que está claro es que somos la primera en el sector de la hostelería», puntualiza Juan Galán, que destaca que «somos una familia; el que menos lleva con nosotros cinco años».

La calidad del pan blanco

Para el propietario el éxito radica «en la calidad del pan blanco y la manteca colorá, que son productos artesanos, y en la rapidez del servicio». Galán no se olvida del resto de productos que ofrece la venta, remarcando que «somos un negocio tradicional que seguimos teniendo las tapas tradicionales, como la paella, el solomillo al güisqui o la carne a la brasa de carbón»; dejando claro que «confiamos en la cocina tradicional, que es la que nos demandan nuestros clientes»; y aportando argumentos, «servimos más de 200 menús diarios».

En una venta por la que pasan tantas personas no faltan las anécdotas. Los domingos suelen parar muchos autobuses de equipos de fútbol que se desplazan a localidades cercanas a competir. Uno de esos domingos, uno de esos equipos acabó «dejándose olvidado en la venta a uno de sus jugadores, y lo tuvimos que llevar hasta El Cuervo donde había parado a esperarle el autobús de su equipo», sonríen Raúl y Juan.