ESTUDIO DE H√ĀBITOS

Las madres son las impulsoras del reciclaje en los hogares

Los ciudadanos ya identifican mejor a qué contenedor va cada tipo de residuo y destinan más espacio para éstos en casa

El reciclaje est√° muy extendido en todas las franjas de edad, sobre todo entre los adultos entre 35-54 a√Īos
El reciclaje est√° muy extendido en todas las franjas de edad, sobre todo entre los adultos entre 35-54 a√Īos - ECOEMBES
RUTH PILAR ESPINOSA - Actualizado: Guardado en: Natural Vivir

¿Qué contenedor es el idóneo cuando uno quiere deshacerse de un CD? ¿Los pañales y el papel de aluminio se depositarían en el contenedor azul? ¿Es incorrecto tirar las bombillas al iglú verde? El ciclo del reciclaje comienza en casa. Y en ocasiones es inevitable que surjan dudas sobre cómo separar correctamente los residuos que se originan en el día a día de los hogares españoles.

Organizaciones como Ecoembes -que se ocupa en nuestro país de que los envases de cartón, papel y plástico, así como las latas y briks, tengan una segunda vida- elaboran con asiduidad guías para que el ciudadano contribuya a reciclar más y mejor. Gracias a éstas, por ejemplo, los consumidores no solo corroboran su convicción de que las botellas de plástico deben acabar al final de su vida útil en el contenedor amarillo, sino que aprenden que si depositan en su interior seis de ellas están contrarrestando la contaminación que emite el tubo de escape de un vehículo durante diez minutos de conducción.

Reciclando seis botellas de plástico se evita la contaminación que emite un tubo de escape durante diez minutos
Pero otra alternativa fidedigna a la guía sería preguntarle directamente a las madres, que no solo son únicas y saben de casi todo, sino que en la actualidad también representan la figura que con mayor frecuencia lideran el reciclaje en el seno familiar, según revela el último «Estudio de Hábitos de Reciclaje», elaborado por el Instituto Apolda para Ecoembes, la organización medioambiental sin ánimo de lucro que promueve la economía circular a través del reciclaje de los envases.

Las madres, en concreto, son quienes toman la decisión de instalar en casa espacios destinados a la separación de los residuos en el 34,5% de las ocasiones; frente al 14,7% de los casos en los que la iniciativa la adoptan los padres. No obstante, tal y como puntualiza el análisis, habitualmente (29,3%) se trata de una responsabilidad que asumen todos, ascendientes y descendientes.

En lo que respecta a la edad, el informe refleja que el reciclaje constituye un hábito muy extendido en todas las franjas; aunque los adultos de entre 35 y 54 años serían los más comprometidos. El 76,9% de los encuestados -5.000 personas repartidas de manera proporcional a nivel regional- afirma disponer de más de un espacio para la separación de residuos, destinando al menos uno de ellos a los envases que corresponderían al contenedor amarillo.

Y aducen que lo hacen, principalmente, por civismo (95,9%), por el sentimiento de orgullo de reciclar bien (67,4%) y como consecuencia de una mayor sensibilización de la sociedad (55,7%). Por comunidades, los domicilios de País Vasco, Navarra y Cataluña cuentan, de media, con más cubos distintos para el reciclaje.

Innovación y colaboración

«Las cifras del estudio reflejan el buen nivel de concienciación que tienen los ciudadanos con el cuidado del medio ambiente a través del reciclaje. Aún así, debemos continuar trabajando para mejorar los datos. Y, por ello, desde Ecoembes, vamos a seguir aportando soluciones basadas en la innovación y en la colaboración para alcanzar una verdadera sociedad implicada y responsable», señala Nieves Rey, directora de Comunicación Corporativa y Marketing de la organización.

Las latas de conservas se identifican bien a la hora de reciclarse
Las latas de conservas se identifican bien a la hora de reciclarse- ECOEMBES

A partir de los resultados también se puede inferir que los ciudadanos identifican cada vez mejor a qué contenedor va cada tipo de residuo. Así, el 68,6% asegura asociar y tirar siempre en el contenedor amarillo las botellas, botes o garrafas de plástico, y el 60,2% en el caso de los briks.

Las latas de bebidas (53%) y de conservas (47,3%) suponen otros envases que con más constancia se relacionan y depositan en este contenedor. Los aerosoles (26,2%) y las tapas metálicas de los frascos (24,4%), en cambio, no; motivo por el cual se reciclan menos.

Si cualquier madre leyera esta pieza ya habría respondido antes de terminar estas líneas a las preguntas del principio: el CD no va al contenedor amarillo como muchos pudieran pensar -donde sí se puede tirar el papel de aluminio-, sino al punto limpio, como las bombillas. Los pañales, por supuesto, deberían echarse al de resto.

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