Los científicos están más preocupados por cómo se ha comportando la región antártica en noviembre
Los científicos están más preocupados por cómo se ha comportando la región antártica en noviembre - J. Beitler/National Snow and Ice Data Center

El Ártico y la Antártida baten récords mínimos de hielo marino en noviembre

Las temperaturas inusualmente altas, los vientos persistentes del sur y un océano más cálido de lo normal se citan entre las causas

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La extensión del hielo marino del Ártico y el que rodea la Antártida registró récords mínimos históricos en noviembre desde que en 1979 comenzaran los registros por satélite, según los últimos datos del Centro Nacional de Datos de Nieve y de Hielo (NSIDC, en sus siglas en inglés), que pertenece al Instituto Cooperativo para la Investigación en Ciencias Ambientales (Cires) de la Universidad de Colorado en Boulder (Estados Unidos).

La superficie helada del Ártico promedió en noviembre 9,08 millones de kilómetros cuadrados (km2), lo que supone 1,95 millones de km2 por debajo de la media de ese mes entre 1981 y 2010.

La disminución fue de unos 50.000 km2 y se produjo principalmente en el mar de Barents, una zona del océano Ártico al norte de Noruega, Finlandia y el oeste de Rusia.

La extensión del mes pasado fue de 3,2 desviaciones estándar por debajo del promedio, que supera la de 2012, cuando la superficie del verano alcanzó entonces un récord mínimo.

La superficie helada del Ártico promedió en noviembre 9,08 millones de km2, casi dos millones por debajo de la media de ese mes entre 1981-2010

Los científicos del NSIDC indicaron que esta reducción no tiene precedentes en el registro satelital de noviembre y que las temperaturas inusualmente altas, los vientos persistentes del sur y un océano más cálido de lo normal provocaron ese mínimo histórico.«Parece un triple contratiempo», recalcó Mark Serreze, director del Centro Nacional de Datos de Nieve y de Hielo.

Desde el noreste de Groenlandia hacia los archipiélagos de Svalbard (Noruega) y Tierra del Norte (noreste de Rusia), las temperaturas del aire a 925 hectopascales de presión (unos 720 metros sobre el nivel del mar) fueron de hasta 10ºC sobre el promedio de noviembre entre 1981 y 2010.

Las temperaturas de la superficie oceánica en los mares de Barents y Kara se mantuvieron inusualmente altas: hasta 4ºC por encima del promedio alrededor del archipiélago de Nueva Zembla (Rusia) y Svalbard. Ello reflejó un patrón de vientos del sur que ayudó a empujar el hielo hacia el norte y reducir la extensión helada.

«Normalmente, el hielo marino comienza a formarse en los fiordos a principios de noviembre, pero este año no se encontró hielo», apuntó Juliana Stroeve, científica del NSIDC que estuvo en Svalbard el mes pasado.

El hielo marino del Ártico se encuentra ahora en las primeras etapas de congelación del invierno y se espera que continúe expandiéndose hasta alcanzar su máximo alrededor de marzo del próximo año.

Hemisferio sur

En cuanto al hemisferio sur, la extensión de hielo marino que rodea la Antártida disminuyó muy rápidamente a principios de noviembre y estableció un mínimo récord de este mes debido a las temperaturas moderadamente cálidas y a un cambio rápido en los vientos circumpolares.

La extensión media del hielo antártico en noviembre fue de 14,54 millones de kilómetros cuadrados, lo que significa 1,81 millones de km2 menos que la media entre 1981 y 2010. Se trata de más del doble del mínimo histórico anterior de noviembre, establecido en 1986, y 5,7 desviaciones estándar por debajo del promedio de ese periodo de 30 años de referencia.

La extensión media del hielo antártico en noviembre fue de 14,54 millones de km2; 1,81 millones menos que la media entre 1981 y 2010

Las temperaturas del aire en el Antártico fueron de dos a cuatro grados más altas de lo normal y un patrón de vientos fuertes del oeste contribuyeron a crear una capa de hielo marino más dispersa en esa zona del planeta. Un cambio rápido a una estructura de viento más variada, con tres áreas principales de vientos del norte, comprimió rápidamente el hielo marino alrededor de Tierra de Wilkes, Tierra de la Reina Maud y la Península Antártica. Además, al este del mar de Weddell y a lo largo de las costas de los mares de Admunsen y de Ross se abrieron varias polinias muy grandes (espacios abiertos de agua rodeados de hielo marino).

«El Ártico ha sido normalmente donde más interés encontramos, pero este mes la Antártida ha cambiado el guión y es el hielo meridional el que nos sorprende», señaló Walt Meier, científico de la NASA e investigador afiliado al NSIDC.