Theresa May, primera ministra del Reino Unido
Theresa May, primera ministra del Reino Unido - AFP

Las ventas al por menor se desploman en Reino Unido

El último dato conocido asegura que las ventas disminuyeron un 3,1% en abril de este año

CORRESPONSAL EN LONDRESActualizado:

Los datos de las ventas al por menor no son uno de los puntos principales para analizar la economía, como si lo son por ejemplo la inflación o el crecimiento del PIB, pero según los expertos británicos, dan una idea y apuntan en una dirección útil de cómo será el futuro en términos económicos del Reino Unido.

El último dato conocido asegura que las ventas en este sector disminuyeron un 3,1% en abril de este año, lo que supone el mayor descenso desde 1995, fecha desde la que se lleva a cabo esta encuesta realizada por una de las principales asociaciones del sector British Retail Consortium junto a la consultora KPMG.

Una cifra preocupante y sobre todo una advertencia para el desarrollo futuro del sector y del país. Las causas de esta caída en abril se achacan al mal clima, a la reducción del presupuesto familiar y a las fiestas de Pascua, en las que muchos británicos viajan fuera de Gran Bretaña. Todo eso provocó un fuerte recorte en el gasto de los consumidores.

Pero los analistas van más allá y aseguran que esto es la última evidencia de la desaceleración que sufre la economía británica desde el final del año pasado.

La teoría es que las ventas minoristas están estrechamente relacionadas con la confianza del consumidor, que a su vez tiende a ser uno de los principales impulsores del crecimiento económico. La lógica es que, si los consumidores confían en que tendrán dinero en el futuro, están más dispuestos a gastar dinero, lo que a su vez impulsa el consumo en la economía y aumenta el crecimiento. Cuando no es así, decae.

La confianza de los consumidores se redujo drásticamente desde el referéndum del Brexit del año 2016. En parte debido a que en los meses posteriores un cóctel formado por el aumento de la inflación y el lento crecimiento salarial impidió que los británicos pudieran gastar más en ese periodo. Algo que ha cambiado en los últimos meses dado que la inflación ha disminuido y los salarios han aumentado, lo que parecía haber puesto punto y final a esa crisis de confianza.

Pero estos datos sugieren lo contrario y según los expertos son malas noticias para la economía del Reino Unido, que ya de por sí está creciendo a su ritmo más lento en cinco años.

Los minoristas están atravesando un momento complicado además por varios motivos. Se han visto muy afectados por una combinación de problemas además de la restricción del gasto en los hogares, los mayores costes laborales como resultado del aumento en el salario mínimo, las compras online y el cambio de los patrones de gasto que se modifica cada vez con más rapidez. Algo a lo que las ventas al por menor no se terminan de acostumbrar y que provocado una caída en el sector de casi un 4% este año.

Además, en los últimos meses varias empresas británicas minoristas quebraban como Maplin. No era las única en problemas y otros nombres como House of Fraser, New Look, Carpetright y Poundworld están buscando ya acuerdos rápidos para evitar la bancarrota.