Trump (izquierda) y Abás
Trump (izquierda) y Abás - REUTERS

Trump invita al presidente palestino a la Casa Blanca para intentar resucitar el proceso de paz

«En punto muerto» desde 2012, tras décadas de negociación directa solo se ha fortalecido la ocupación

CORRESPONSAL EN JERUSALÉNActualizado:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó por teléfono a su homólogo palestino, Mahmud Abás, y le invitó a viajar a Washington para mantener un encuentro en la Casa Blanca. Trump mantiene su agenda de diplomacia por vía telefónica y esta vez el turno fue para un dirigente palestino a quien, junto a la invitación, trasladó «su deseo de retomar el diálogo» y «su compromiso con un proceso negociador que lleve a una paz real entre palestinos e israelíes», informó el portavoz de Abás, Nabil Abu Rdainah. El proceso se encuentra «en punto muerto» desde 2012 y, tras décadas de negociación directa que solo han servido para fortalecer la ocupación, los palestinos apuestan ahora por la vía multilateral para intentar buscar una salida al conflicto y frenar la expansión de los asentamientos.

Trump no despierta nada de simpatía en Palestina, ya que le consideran partidario de la expansión de las colonias y censuran sus planes de trasladar su Embajada de Tel Aviv a Jerusalén, una promesa que realizó a lo largo de la campaña electoral. Desde su llegada a la Casa Blanca el Gobierno de Netanyahu ha autorizado la construcción de 6.000 nuevas viviendas en Cisjordania y el parlamento ha aprobado la «Ley de Regularización». Esta nueva normativa pretende «regular y permitir el continuo establecimiento y desarrollo» de asentamientos judíos en Cisjordania, una especie de ley de expropiación que permitirá al estado judío por primera vez desde el inicio de la ocupación quedarse con tierras privadas palestinas. A la espera de una decisión final sobre el traslado de la legación, esta misma semana se ha confirmado la llegada de David Friedman como nuevo embajador estadounidense en Israel, un nombramiento polémico que ha provocado la crítica de anteriores embajadores debido a los lazos directos de Friedman con el movimiento colono y su aportación de importantes sumas de dinero al asentamiento de Bet El, tal y como reveló el diario Haaretz.

Según el Artículo 49 de la Cuarta Convención de Ginebra y al Estatuto de Roma todas las colonias son un «crimen de guerra», pero Israel sigue construyendo de forma ilegal más allá de la «Línea verde», la frontera reconocida internacionalmente desde 1967. Desde la llegada de Trump a la Casa Blanca la solución de los dos Estados está más en el aire que nunca. En su encuentro en Washington con Netanyahu, el presidente se negó a apoyar de manera firme esta fórmula, que persigue la creación de dos estados vecinos y que ha sido el eje de la diplomacia en las últimas décadas.