La Embajada de Cuba en Washington, en una imagen de 2015
La Embajada de Cuba en Washington, en una imagen de 2015 - Reuters

EE.UU. expulsa a 15 diplomáticos cubanos para presionar en la investigación del ataque acústico

El Departamento de Estado da una semana para que salgan del país

WashingtonActualizado:

El Departamento de Estado dio este martes un paso más en la escalada de reducción de diplomáticos en las embajadas de EE.UU. y Cuba. Tras la anunciada salida del 60% del personal norteamericano en La Habana, Washington decretó la expulsión de 15 funcionarios de la legación cubana en la capital estadounidense. El secretario de Estado, Rex Tillerson, justificó la medida en un intento de «igualar» la labor que pueda ejercer el personal de ambas embajadas, aunque también reconoció su insatisfacción con la capacidad de Cuba de proteger a los diplomáticos estadounidenses.

Fuentes conocedoras de la situación consultadas por ABC añaden que se trata de un elemento de presión para que la inteligencia cubana extreme su celo en la investigación de los llamados ataques acústicos.

Hasta el momento, la labor desplegada por el FBI, en coordinación con La Habana, no ha dado fruto alguno que explique el origen de la enfermedad de 22 diplomáticos y familiares norteamericanos (uno canadiense), que perjudica a su audición y su cerebro. Desde el pasado noviembre, cuando Donald Trump venció la elección presidencial, hasta hoy, en un goteo ininterrumpido, los afectados fueron declarando síntomas comunes y atendidos por los médicos.

Las pesquisas en la embajada y las viviendas de los funcionarios, centradas en los sistemas de escuchas, particularmente en los más avanzados, muchos de reciente instalación, no han tenido éxito.

Siete días para marcharse de Estados Unidos

La decisión de Tillerson de expulsar a una quincena de diplomáticos responde también al «fracaso de Cuba a la hora de dar los oportunos pasos para proteger de forma adecuada al personal estadounidense, de acuerdo con las obligaciones de la Convención de Viena», apuntó el secretario de Estado en una conferencia de prensa telefónica.

Aunque Washington reconoce que La Habana ha puesto facilidades y ha colaborado en la investigación, y no cree que esté implicada en los ataques acústicos, EE.UU. no cambiará su idea hasta que garantice esa protección.

El Departamento de Estado exige al personal cubano que complete su salida de Washington en una semana, el mismo tiempo que prevé para que sus funcionarios se vayan de la isla. Con el regreso de más de la mitad de los diplomáticos, la embajada estadounidense se quedará reducida a 27 personas, las consideradas esenciales para el funcionamiento de la legación, que frenará los visados de entrada a EE.UU.