Rosanna Arquette, el año pasado en Santa Monica GTRES
Rosanna Arquette, el año pasado en Santa Monica GTRES

Rosanna Arquette: «Las agentes de Harvey Weinstein me aconsejaron que me mantuviera callada si quería seguir trabajando»

Una de las primeras actrices que denunció al productor de Hollywood el año pasado, ha contado a «Page Six» que se considera una «superviviente de un abuso sexual bastante serio»

MADRIDActualizado:

Rosanna Arquette, una de las primeras actrices que denunció a Harvey Weinstein el año pasado y que permitió que se conocieran los abusos del productor de Hollywood, ha asegurado que él fue el culpable de que su carrera acabase «en la alcantarilla». Al parecer, al poco tiempo de sufrir abusos por parte de Weinstein, Arquette se planteó denunciar al productor, pero fueron las propias agentes de Weinsten quienes le aconsejaron que se mantuviera «callada».

Al parecer, las empleadas de Weinstein le informaron de que Arquette pensaba denunciarle y el productor comenzó una campaña de desprestigio hacia ella. Incluso llegó a calificar a la actriz de ser un «dolor en el trasero» cuando algún director de cine le preguntaba por ella para un papel en su próxima películo.

«Conté a gente de la industria lo que pasó en aquel hotel con Weinsrein. No lo escondí nunca. Cuando se lo comenté a las mujeres que trabajaban con Weinstein, a sus agentes, me aconsejaron que me callara. Ahí me di cuenta de que nadie iba a creerme y que estaba jodida», ha contado Arquette a Page Six. Y lamenta: «Él tenía el poder para decidir sobre mi futuro cuando quisiera. Pasé de ser una actriz importante a la alcantarilla. Muchos directores me han reconocido esto. Todos eran cómplices. Ahora somos mujeres de mediana edad... Los años de trabajo que habríamos tenido y que perdimos».

Arquette ha reflexionado sobre lo que le pasó y se considera una «superviviente de un abuso sexual bastante serio», aunque dice que no llegó a ser violada. «Mis amigas sí lo fueron, incluso aquellas que no han dado un paso adelante para dar sus nombres porque su experiencia fue un trauma». Por eso, su motivación ahora mismo es «sacar a las mujeres de ese tráfico comercial». Y sentencia: «Quiero quitar de en medio a tantos idiotas, desde los Weinsteins a los chulos. Ahora mismo podemos hacerlo». Como muchas otras, Arquette ha hecho de su sufrimiento su lucha, precisamente por esto a la actriz le sentó tan mal que no la invitaran a la pasada gala de los Globos de Oro, donde todas las actrices vistieron de negro bajo los movimientos de «Time's Up» y «Me Too», algo que ella calificó de «farsa» por parte de todas aquellas personas que forman parte de la industria de Hollywood. Tampoco fueron invitadas Rose McGowan y Asia Argento, las otras actrices que denunciaron a Weinstein poco después de Arquette.

«Hablo sólo por mí, pero no sólo no fui invitada a los Globos de Oro: nadie me pidió mi opinión sobre Time's Up o firmar la carta. Supongo que no tengo poder o no soy suficientemente Hollywood. Orgullosa de trabajar entre bambalinas», escribió Argento en Twitter. Además también hizo una alusión a McGowan, que tampoco había sido invitada, a lo que McGowan respondió: «Y ninguna de esas estrellas que hoy visten de negro para honrar nuestras violaciones habrían movido un dedo de no haber sido así (haber acabado con el tabú). No tengo tiempo para la farsa de Hollywood». Arquette les respondió a ambas diciendo: «Las víctimas no tenemos suficiente glamour».