Isabel Pantoja
Isabel Pantoja - GTRES

Guerra intestina en el clan Pantoja por los ataques de Chabelita

La hija de la tonadillera trata de ganar dinero arremetiendo contra su abuela, doña Ana, y su tío Agustín a través de Alejandro Albalá, su ex

MADRIDActualizado:

Los gritos traspasan los muros de la finca «Cantora» (Medina-Sidonia, Cádiz), donde el enfado es monumental tras las últimas «proezas» mediáticas de Chabelita Pantoja (22 años) y sus exparejas. Isabel Pantoja (61) siempre ha dicho que maldita gracia le hace estar cada dos por tres en el centro de la polémica, pero hace tiempo que trazó ciertas líneas rojas y no está dispuesta a que nadie las traspase. El pasado martes, su abogada Cynthia Ruiz presentó en un juzgado de Madrid una demanda en defensa de su derecho al honor y a la intimidad personal y familiar contra Alejandro Albalá por las declaraciones que poco antes había vertido en un programa de televisión sobre el clan Pantoja.

Pero ahí no quedó la cosa. Un día después, era la madre de la tonadillera, doña Ana Pantoja (86), quien hacía lo propio a través de la citada letrada, dando poderes a su hijo Agustín (53) para que la represente legalmente. «Isabel no demandará a su hija Chabelita por una cuestión obvia, pero en esa casa todos saben que ella es la responsable de todas las acusaciones que se están vertiendo, en especial contra doña Ana. Y ahí ha tocado hueso, ya que para Isabel no hay daño mayor que ataquen a su madre y más aún con declaraciones tan desagradables. Una vez más, Chabelita ha intentado situarse como víctima», explica un amigo de la familia.

En «Cantora» estos días todo son reproches hacia una joven que ya no sabe cómo atraer a los medios, si no es con ataques contra su propia familia. En vista de que sus relaciones sentimentales con el padre de su único hijo, de 4 años de edad, no interesan a ninguna revista del corazón, ahora repite su papel de niña no querida, porque es «adoptada», y carga las tintas con insinuaciones sobre su tío y su abuela. Hasta la fecha, ninguno de los dos se había manifestado públicamente. «Ella juega con ventaja, pues tiene muy claro que ni doña Ana ni Agustín van a desmentir o tener un enfrentamiento público. Pero esto no le va a salir gratis», añade.

Eliminada de la empresa

Precisamente dinero es lo que Chabelita tiene que empezar a ganar, ahora que ha sido eliminada del proyecto empresarial de lanzar una línea de moda junto a su madre. Sissy es el nombre de la firma que juntas iban a presentar en los próximos meses -el nombre es el favorito de la tonadillera, que ya llamó así a su perrita-, tras la decisión irrevocable de la empresaria propietaria de este proyecto: no quiere tener cerca a Chabelita, ya que la ve como la responsable de todas las críticas que ahora se ciernen sobre doña Ana. Para la joven ha sido toda una «sorpresa», puesto que pretendía seguir como si tal cosa con esas camisetas inspiradas en frases míticas de su madre. De ahí que ahora, ademas de buscar nueva casa, se tenga que replantear nueva fuente de ingresos una vez que se le han cerrado las puertas de «Cantora».

Chabelita
Chabelita - GTRES

Un segundo plano

Y como lo de trabajar es algo que, según sus amigos, es impensable en su caso, la abogada de Isabel Pantoja, que hasta la fecha lo es también de doña Ana, no descarta pedir medidas cautelares para que ningún ex o amigo de Chabelita pueda seguir hablando sobre la figura de una abuela que durante todos los años de carrera de su hija siempre ha querido permanecer en un segundo plano, sin abrir la boca ante los medios.

Pero los problemas de esa casa siguen sumando causas nuevas. Y es que a pesar de la ilusión que tiene Kiko Rivera (33) con sus 20 kilos menos y a punto de ser padre de su tercer hijo, un nubarrón se cierne de nuevo sobre sus finanzas tras saber que la comunidad de vecinos del piso que tiene a las afueras de Madrid va a llevarle a los tribunales por una deuda de más de 25.000 euros. La cantidad corresponden a los gastos mensuales no abonados de ese apartamento, que, según contó en su momento, él ya compro con esa carga. O paga o es probable que le embarguen al menos las dos plazas de garaje que reclaman los vecinos para poder hacer frente a esa suma.