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Athina Onassis impide que Doda Miranda se acerque a su caballo olímpico

La heredera consigue medidas cautelares contra su ex, hasta que se resuelva el divorcio

Miranda a lomos de Cornetto K durante los recientes Juegos de Río
Miranda a lomos de Cornetto K durante los recientes Juegos de Río - EFE

La noticia ha sorprendido en la hípica internacional: tras los Juegos de Río, y en pleno proceso de divorcio, Athina Onassis ha dado órdenes para que su todavía marido, Álvaro «Doda» de Miranda, no se acerque más al caballo con el que compitió y quedó en noveno lugar, Cornetto K. La tregua entre ambos –«hemos hablado y todo es excelente», afirmó el propio jinete a la prensa brasileña durante los Juegos– ha llegado a su fin. La nieta de Aristóteles Onassis consintió en que Miranda empleara dicha montura en Río, pero cuando éste ha intentado ver de nuevo al caballo en su cuadra de Valkenswaard (Holanda) se encontró con un guardia de seguridad que le impedía el paso.

La indignación de Miranda ha quedado reflejada a través de las redes sociales: «Volvemos de los Juegos Olímpicos y vemos que hay un guardaespalda delante del box de Cornetto K, que no nos deja ni acariciarlo… ¡No puedo dar una manzana a mi mejor amigo! Espero que se haga justicia y que todo vuelva a la normalidad». Tampoco se le permite el acceso a su entrenador ni a su propia hija Viviane (15 años), de la que Athina se ocupa desde que era un bebé, antes de su boda con Miranda, en 2005.

Será en breve cuando un tribunal belga decida sobre el reparto de sus negocios conjuntos, lo que incluye la gestión de la compañía AD Sport Horses, entre otras, y el futuro de sus valiosos caballos. Es posible, por tanto, que Doda Miranda no pueda montar a Cornetto K en la final de la Copa de las Naciones de Saltos, que tendrá lugar en Barcelona del 22 y el 25 de septiembre. Esta no es una montura cualquiera: se trata de un purasangre de 10 años con impecable pedigrí.

Athina Onassis
Athina Onassis- EFE

Según los medios griegos, el proceso de divorcio de Athina Onassis está acercando a la heredera a su padre, Thierry Roussel, con quien rompió toda relación hace años. Al parecer, y con la intermediación de la segunda mujer de su progenitor, la exmodelo sueca Gaby Landhage, madre de sus tres hermanastros, Athina ha mantenido cariñosas conversaciones telefónicas con Roussel. La ruptura entre padre e hija se produjo cuando Athina, tras finalizar el Bachillerato, no quiso seguir con sus estudios y se instaló en Bruselas para ingresar en la escuela de equitación del brasileño Nelson Pessoa. Allí conoció a Doda y pronto empezaron a convivir, gracias a una paga que Roussel le daba de la herencia que Christina Onassis dejó a Athina. Roussel se oponía a la relación de su hija con un jinete doce años mayor que ella, al que consideraba un cazafortunas.

Finalmente, Athina arrebató a su padre la administración de la herencia de su madre, tras otorgarle una indemnización tanto a él como a sus hermanastros. Después, cortó toda relación con su familia paterna. Resultó significativo que fuera el padre de Doda Miranda quien llevara a Athina al altar el día de su boda, en diciembre 2005. Poco después, Athina liquidó la mayoría de sus propiedades inmobiliarias, incluyendo la mítica isla de Skorpios, en el Mar Jónico, y realizó otro tipo de inversiones: casas en Brasil, Bélgica y EE.UU., así como un gran negocio hípico con sede en Holanda. Tras enterarse de la infidelidad cometida por su marido en su residencia de Wellington (Florida), pidió el divorcio.

De momento ha conseguido que los tribunales belgas congelen provisionalmente todas las cuentas comunes y la administración de sus propiedades. Ahora, Athina custodia con mano de hierro la joya de la corona, Cornetto K.

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