Un paciente habla con sus familiares en Bolivia, en presencia del director de Humanización de la asistencia sanitaria, Fernando Prados
Un paciente habla con sus familiares en Bolivia, en presencia del director de Humanización de la asistencia sanitaria, Fernando Prados

Videollamadas que curan en el Hospital de Guadarrama

Este centro de media y larga estancia pone en marcha un proyecto para que los enfermos puedan hablar a través de «tablets» con sus familiares

MADRIDActualizado:

Rubén sufrió un ictus, del cual se recupera poco a poco en el Hospital de Guadarrama. Su familia está en Venezuela, y durante las largas semanas de recuperación sólo han podido hablarse por teléfono o mensajes de whatsapp. Pero una tablet y una señal de wi-fi ha conseguido cambiar la situación. Y, al igual que él, otros pacientes de este centro de media y larga estancia podrán hablar con sus familiares, como terapia para frenar su vulnerabilidad y ayudarles a superar el sentimiento de soledad.

Se trata de una iniciativa de la Dirección General de Coordinación de la Atención al Ciudadano y Humanización de la Asistencia Sanitaria, a cuyo frente está Fernando Prados. Aunque en realidad, la idea surgió de una enfermera, que la propuso por ser un modo sencillo de facilitar un gran beneficio a los pacientes.

Este jueves se probó por primera vez. Rubén lo estrenó hablando con su hermana Mery, que está en Venezuela. A pesar de que allí eran las cinco de la mañana, tanto ella como quienes la acompañaban aparecían en pantalla perfectamente vestidas y peinadas, con sus mejores galas.

Menos soledad

También Francisca, paciente de 73 años hospitalizada tras la amputación de una pierna, pudo hablar este jueves por videoconferencia con su nieta Verónica. La iniciativa busca disminuir la percepción de soledad de los pacientes ingresados, a veces durante las semanas o meses, en este Hospital de Guadarrama, de la red pública de la Comunidad de Madrid.

Según Fernando Prados, «cuando los pacientes llegan a este centro vienen ya de un ingreso anterior en un hospital de agudos. Están ya cansados y con ganas de volver a su casa, presentan una baja autoestima, vulnerabilidad, tristeza y un sentimietno de soledad. Está acreditado científicamente que ese estado tiene un efecto negativo en su salud física y mental, aumenta el riesgo de enfermar y disminuye la satisfacción con la vida en general, y esta iniciativa les proporciona un estado de alegría y cercanía con la gente a la que quieren».

Este proyecto se ha presentado al Premio Hospital Optimista, que pretende contribuir a la mejora de la salud de los pacientes hospitalizados fomentando iniciativas que contribuyan a crear un entorno optimista.