Noelia de Mingo, ayer, en el exterior del penal de Fontcalent - JUAN CARLOS SOLER / Vídeo: Fueron los forenses los que pidieron que se le concediera la libertad

La polémica salida en libertad de Noelia de Mingo

La enferma mental que mató a tres personas e hirió a seis en la Fundación Jiménez Díaz estará en tratamiento ambulatorio y bajo la custodia de su anciana madre

MADRIDActualizado:

Noelia de Mingo ya está en la calle. La Sección 16ª de la Audiencia Provincial de Madrid emitió ayer el auto por el que concede la libertad, bajo tratamiento ambulatorio y custodia familiar, a la que fuera médico interna residente de la Fundación Jiménez Díaz el 3 de abril de 2003. Aquella, mañana, la sanitaria, española y de 45 años, que padece una esquizofrenia paranoide crónica, asesinó a cuchilladas a tres personas e hirió a otras seis; amén de las graves secuelas psicológicas que tres testigos mujeres sufrieron a consecuencia de los hechos y que, en dos casos, las han dejado inhabilitadas para el desempeño profesional. El abogado de la acusación popular, Carlos Sardinero, anunció a ABC que valora presentar un recurso de súplica, al considerar endebles los planteamientos que han llevado a De Mingo a no terminar de cumplir la pena de 25 años de internamiento psiquiátrico a la que fue condenada.

El auto, al que ha tenido acceso ABC, responde a la propuesta realizada el 28 de abril de este año por parte del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria. En ella, se solicitaba que la homicida saliera del módulo para enfermos mentales del penal de Foncalent (Alicante) para ser cuidada en su casa y mediante la supervisión periódica de un psiquiatra. Se adjuntaron numerosos informes, entre los que destaca el de la Clínica Médico Forense de Madrid, elaborado por médicos especialistas en estas enfermedades. La Fiscalía apoyó la propuesta, mientras que la acusación presentó otros peritajes que no aconsejaban la salida de esta mujer.

Enajenación mental total

Han transcurrido 14 años y medio de los hechos. El 5 de junio de 2006, la misma Sección 16ª de la Audiencia absolvía a la acusada de todos sus cargos: un delito de lesiones, dos de lesiones psíquicas, tres de asesinato, cuatro de tentativa de asesinato, una falta de lesiones y un delito de lesiones graves con medio peligroso. Lo hacía «por concurrir en su actuar la eximente completa de enajenación mental», rezaba el fallo. Pero los jueces ordenaban su ingreso en un psiquiátrico penitenciario por un periodo máximo de 25 años.

En todo este tiempo, explican los magistrados, «la afectada ha estado ingresada en situación de prisión preventiva los primeros años, y, una vez firme la sentencia, en régimen de internamiento psiquiátrico cerrado en el Hospital Penitenciario de Foncalent». Desde 2012, venía gozando de un tercer grado, por el que solo acudía a dormir al módulo y el resto del día lo pasaba en Alicante, donde su familia, originaria como ella de El Molar, había adquirido una vivienda para ello. Además, ha disfrutado de varios permisos, el más largo, de tres meses, este último verano y del que regresó el 28 de septiembre. Lo pasó en su pueblo, junto a su familia, aunque apenas se dejó ver por la calle.

La base fundamental para que la exmédico esté desde ayer por la tarde en libertad es que «todos los informes de todos los profesionales que han tenido contacto con Noelia de Mingo son absolutamente coincidentes». Tanto el emitido por el propio Foncalent como el del Hospital Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes (donde se trata a la mujer); además del psicológico del penal, del trabajador social del centro y del forense adscrito al Juzgado de Vigilancia de Alicante, así como el citado de la Clínica Médico Forense de Madrid. Estos profesionales no han tenido contacto entre sí, especifican los togados, y destacan que «padece una esquizofrenia paranoide en remisión», aunque se trata de una patología crónica, eso sí.

«Riesgo bajo de violencia»

Los documentos médicos «reflejan una situación de estabilidad de la enferma, no ha vuelto a presentar ningún episodio de descompensación, es plenamente consciente de su enfermedad, conoce perfectamente los síntomas y ha tenido una buena adaptación al centro penitenciario». Añade el tribunal que «ha elaborado conciencia del daño ocasionado, ha disfrutado de diversos permisos sin incidente alguno, sin recaída, sin aparición de síntomas, con buena adaptación laboral, acogimiento familiar favorable, adherencia al tratamiento...».

Los forenses añaden que «el grado de riesgo de conducta violenta futura puede considerarse bajo». De Mingo tendrá que acudir quincenalmente a su psiquiatra del Hospital Infanta Sofía y, si se aprecia algún tipo de descompensación u otros síntomas, volverá al internamiento. La custodia familiar se llevará a cabo por la madre. Para ello, la familia contará con «un grupo terapéutico para mejor identificación de los indicadores de descompensación que pudieran apreciar en la enferma».

La acusación particular calificó el auto de «precipitado, repleto de argumentos débiles y carente de garantías, entre otros aspectos porque no explica como tomará la medicación». El letrado Sardinero manifestó ayer: «Ojalá que la Audiencia Provincial no se haya equivocado, por el bien de todos y por el de la propia De Mingo. Me darîa mucha pena que ocurrriera una desgracia». «De errar, que quede constancia de que solo una parte acordó el cambio de medida y que nosotros hemos hecho todo lo posible para evitar riesgos, exigiendo mayores controles», añadió el letrado.

«Si es cierto que ha elaborado de forma consciente el daño causado, ¿por qué no ha pedido perdón a las familias?», se pregunta Sardinero. Además, el tribunal indica que «se ha adaptado bien a la vida laboral, pero lleva 14 años sin trabajar». En cuanto al «bajo riesgo de conducta violenta», recalca que «eso puede cambiar, con unos resultados que serían gravísimos».

El letrado considera incongruente que el tribunal recomiende a la madre de la doctora su custodia y la vigilancia de la ingesta de la medicación (deduce que será por vía oral, y no inyectable, como pedía la Clínica Forense al ser más seguro su control): «En su día falló y ahora es una anciana», añadió.

Finalmente, cree anormal que el tribunal no haya admitido celebrar una vistilla para despejar dudas y obtener más garantías. «Aducen que sería sobreexponer a la doctora de forma innecesaria, algo que sucede siempre, en todos los juicios», y eso sería un indicador de que De Mingo no está preparada para salir a la calle y soportar la presión.