Rodríguez, Feijóo, Mato, Caballero y Quinteiro; frente al pergamino
Rodríguez, Feijóo, Mato, Caballero y Quinteiro; frente al pergamino - EFE

El retorno a Galicia de la «partida de nacimiento» de su cultura

Feijóo recuerda que el gallego era la lengua más importante en la época medieval

SantiagoActualizado:

Las autoridades asistentes a la inauguración de la exposición del Pergamino Vindel en el Museo del Mar, en Vigo, celebraron ayer unánimemente la vuelta, aunque momentánea, de la que han considerado como «partida de nacimiento» de la lengua y la cultura de Galicia.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, proclamó su «orgullo» de ser de «un pueblo pequeño en población», pero cuyo idioma era en la época medieval era «el más importante de la Península Ibérica». «Acreditamos ser un pueblo de cultura y, sobre todo, que tiene unas raíces profundas, lo que significa una bocanada de autoestima», proclamó Feijóo, según informa Efe. El presidente de la Xunta ha invitado a la ciudadanía a visitar la muestra para darse cuenta de «la importancia de ser gallego en la historia de la literatura (...) y también en la historia política del Reino de España».

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, destacó «la emoción» que siente de «tener delante» el Pergamino Vindel, que supuso «la carta fundacional de una cultura y de una tradición». «Está en casa», celebró el regidor vigués.

El rector de la Universidad de Vigo, Salustiano Mato, destacó que se trata de «un día muy feliz» para la institución, y «para toda Galicia». Mato abundó en que los gallegos tienen la ocasión de visitar la exposición y poder sentirse «orgullosos de lo que somos» y de una lengua y una cultura propias «tan importantes en el mundo del medievo».

El Pergamino Vindel permanecerá expuesto hasta el 4 de marzo de 2018 junto a 50 piezas pictóricas, escultóricas y documentales. La exposición está estructurada en siete partes, cada una encabezada por una estrofa de las cantigas de amigo de Martín Códax que recoge el Pergamino Vindel, donde se representan la espiritualidad, las relaciones de poder y las familiares, el amor sacro y el profano, la música y las alegorías del mundo medieval. Su comisario, Francisco Singul, destacó que todas ellas conforman «un fresco» de la cultura medieval gallega, que «fue de primer nivel y siguió siendo fuente de inspiración hasta nuestros días. No murió en la Edad Media».