Vista del puente que conecta Taragoña con A Pobra - EFE

Las pesquisas por el caso Diana Quer señalan a tres sospechosos

Uno de ellos tiene en su historial detenciones por tráfico de drogas en la zona de Boiro

SantiagoActualizado:

Tras un arranque lento y dificultoso, las pesquisas por la desaparición de la joven Diana Quer parecen avanzar a buen ritmo desde hace ya unas cuantas semanas. Aunque no es posible hablar de un desenlace inminente para este enigmático suceso, los agentes encargados de la investigación sí han dado algunos pasos importantes para desvelar qué ocurrió la madrugada en la que se perdió la pista de la madrileña en la localidad coruñesa de A Pobra do Caramiñal. El más importante es la identificación de tres sospechosos que podrían estar vinculados con la desaparición de Diana Quer el pasado 22 de agosto. Según fuentes próximas al caso revelaron a ABC, existen al menos tres hombres sobre los que los efectivos de la unidad mixta encargada de la investigación han puesto el foco. A todos se los sitúa en la zona de Boiro y aledaños y en uno de los casos se detectaron detenciones previas en su historial por delitos vinculados con el tráfico de drogas. Además, hay varios móviles pinchados en la zona de O Barbanza, aunque las escuchas no han dado resultados positivos por lo de ahora.

Inesperado hallazgo

Esta operación —que se ha convertido en la principal línea de investigación del caso Quer— es anterior a las últimas tomas de declaración de testigos que los investigadores llevaron a cabo y también a la inesperada aparición del móvil de Diana, que un mariscador localizó bajo el puente que cruza a Taragoña la pasada semana. Con las pesquisas ya encarriladas, serán los datos que se puedan recuperar del teléfono de la joven los que ayuden a conocer los últimos movimientos de la muchacha, una información vital para reconstruir los hechos y dar con su paradero. En este sentido, los agentes especializados confían en poder volcar el cien por cien de los contenidos del Iphone 6 a través de la tarjeta SIM y de la reconexión de los tres chips de memoria que componen estos dispositivos sobre una nueva placa base.

Se calcula que este proceso, posterior al secado y la desalinización del dispositivo, podría ofrecer resultados a finales de esta semana. Lo esencial será saber si Diana Quer guardaba en su móvil llamadas o mensajes que guíen a los investigadores hasta el culpable de su marcha. El análisis tecnológico también ofrecerá información sobre la hora y el modo en el que fue apagado el dispositivo y confirmará si esta desconexión fue obligada o si la batería del teléfono se agotó antes de que alguien lanzase el móvil al agua para deshacerse de él.

¿Con quién se fue?

En un momento vital para la investigación, los catorce efectivos —entre UCO y Policía Judicial— dedicados de forma plena a analizar cada uno de los indicios que han ido apareciendo a lo largo de las últimas semanas se muestran prudentes. No hay prisas para rematar una investigación laboriosa y complicada en la que aún quedan muchos cabos por atar. La identidad de la persona que conducía el vehículo en el que se cree que la joven se montó la noche de los hechos es el más importante de estos flecos, para los que todavía no hay respuesta. También quedan por despejar otras incógnitas fundamentales como el número de personas implicadas en el suceso y el destino del viaje de Diana Quer a Taragoña, el último punto donde su móvil dio señal.