Alberto Varela - Crónicas Atlánticas

Malos negociadores

Es difícil empatizar con el comité de huelga porque lo que se les conceda a ellos va a salir de otras partidas -luego nos quejaremos de los recortes en servicios públicos- o del aumento de la carga fiscal

Alberto Varela
Actualizado:

En cualquier negociación es importante ser ambicioso y jugar bien las cartas, pero también tener los pies en la tierra y no perder la perspectiva, como les ha ocurrido a algunos de los sindicatos de la justicia, que han preferido el mantenimiento a toda costa de sus posturas maximalistas a la obtención de un acuerdo razonable e incluso a la paz en sus puestos de trabajo. Por mucho que les suban el sueldo a los funcionarios de los juzgados uno se pregunta si el dinero les va a compensar el mal rollo que se ha generado en estos casi tres meses de paro y sobre todo tras los incidentes que se produjeron durante la consulta a los trabajadores del pasado 27 de mayo. ¿Cómo van a llevar el día a día con compañeros de oficina a los que han insultado e intentado coaccionar?

Una vez la protesta termine y por mucha buena voluntad que reine, quien se haya visto acosado en uno de esos corrillos que se formaron en juzgados como los de Vigo no lo va a olvidar fácilmente. Insultos y amenazas por pensar diferente... Vaya ejemplo que dan precisamente quienes trabajan en la administración de justicia.

No podía acabar bien, además, una protesta que ha carecido durante todo este tiempo de apoyo social. Y no porque no merezcan que se les mejoren las condiciones laborales, sino porque se les ha ofrecido un acuerdo razonable y lo han despreciado. Otros colectivos, como los pensionistas, han tenido estas últimas semanas la comprensión del contribuyente, pero en un país en el que el sector privado se ve afectado por problemas graves como la temporalidad, los bajos salarios o el abuso de la normativa sobre trabajo autónomo resulta sorprendente que desde el ámbito público se pretenda apretar tanto las tuercas a la administración.

Es difícil empatizar con el comité de huelga porque no hay que olvidar que lo que se les conceda a ellos va a salir o de otras partidas —luego nos quejaremos de los recortes en servicios públicos— o del aumento de la carga fiscal. No hay otra.

Alberto VarelaAlberto Varela