Los feligreses que llenaron la iglesia de San Miguel quisieron despedirse uno a uno del sacerdote
Los feligreses que llenaron la iglesia de San Miguel quisieron despedirse uno a uno del sacerdote - F. HERAS
Sociedad

Masivo respaldo de los vecinos al párroco de Villalón en su despedida

«Sólo pido que San Miguel Arcángel traiga la paz al pueblo y sanen los corazones», afirmó Francisco Casas

Villalón de Campos (Valladolid)Actualizado:

Los fieles de la localidad vallisoletana de Villalón de Campos llenaron ayer la impresionante Iglesia de San Miguel en la que fue la despedida de su párroco, Francisco Casas, que pidió el traslado al sentirse «acosado» y «perseguido»por un grupo de vecinos del municipio. Con una solemne celebración, en honor a la Virgen de las Candelas, cuya imagen restaurada presidía el altar, Casas se despidió de sus feligreses, a los que no asustó el frío del templo mudéjar que, al contrario, transformaron en una calurosa despedida.

Tras la celebración litúrgica, el todavía párroco de Villalón, que estuvo acompañado por el de Medina de Rioseco, Juan Carlos Fraile, se dirigió a los fieles a los que dijo que «se han dicho cosas sobre cuestiones de las que no soy responsable» en referencia a la puerta de madera de la iglesia que fue reemplazada por una metálica a pesar de tratarse de un edificio catalogado. «No tenemos puerta santa, pero bendita puerta», apuntó.

En referencia a las descalificaciones recibidas en los últimos días, señaló que «todo forma parte del plan de Dios y nos toca aceptarlo y ofrecerlo al Señor», al tiempo que reconoció que «este sacerdote es débil y seguro que lo estáis notando» por lo que pidió perdón por sus «faltas de caridad».

Antes de impartir la bendición, pidió que «San Miguel Arcángel (titular de la parroquia) expulse al maligno y se pueda vivir en paz en este pueblo y se puedan sanar las heridas que hay en muchos corazones». Al terminar su intervención, recibió un largo aplauso de los fieles que llenaban la iglesia. Uno de ellos destacó la labor del párroco durante el tiempo que ha estado en Villalón y terminó por pedirle que «no cambie y no nos olvide».

El sacerdote pidió al Arzobispado el traslado al sentirse «acosado y perseguido» por un grupo de vecinos que no comparten las actuaciones realizadas por el sacerdote y la forma de llevar la parroquia. Lo cierto es que las diferencias que han marcado la pastoral del anterior párroco -que se jubiló después de más de cuarenta años de ejercicio en el municipio- y el nuevo, un joven cura de 27 años, subyacen en el trasfondo del enfrentamiento que se vive desde hace meses en Villalón entre los partidarios de unos planteamientos más progresistas y otros más conservadores los segundos.

Las obras que se realizaron en la Iglesia de San Miguel, declarada Bien de Interés Cultural, donde se sustituyó una puerta de madera por otra metálica, así como otras actuaciones en el patrimonio de la localidad, acabaron por encender los ánimos en el grupo contrario a Casas que utilizaron las redes sociales para sus descalificativos. Sus detractores le reprochan, además, dar poca participación a los vecinos y dotar de un carácter «demasiado solemne» a sus celebraciones y actos. En el lado contrario, los partidarios del párroco, que desde hoy estará ayudando al titular de Medina de Rioseco, aseguran que la actividad de la parroquia ha aumentado con actividades como el mercado de los santos o Holywins y que Casas «ha puesto orden».

Lo cierto es que el Ayuntamiento tampoco se ha visto al margen del asunto ya que son conocidas en el pueblo las disputas entre el alcalde, José Ángel Alonso (PP) que, por cierto, estuvo presente en la misa, y Francisco Casas.