Herrera, Nadal, Fernández y Galán, minutos antes de la reunión celebrada este jueves en Madrid
Herrera, Nadal, Fernández y Galán, minutos antes de la reunión celebrada este jueves en Madrid - ICAL
Economía

El Gobierno reprocha a Iberdrola que sólo se comprometa a mantener Velilla hasta 2020

Herrera denuncia la «prepotencia» de la empresa eléctrica en su empeño de cerrar la central térmica palentina

ValladolidActualizado:

Iberdrola continuó sin mostrar ayer «el corazón» que le reclamaba hace unos días el presidente de la Junta. El responsable de la eléctrica, Ignacio Sánchez Galán, ni se inmutó en el tenso encuentro que mantuvo en Madrid con el ministro de Energía, Álvaro Nadal, el presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández, y con Juan Vicente Herrera y se mantuvo firme en su intención de cerrar las centrales térmicas de Velilla del Río Carrión (Palencia) y de Lada (Asturias), además de mostrar su negativa a una posible venta de las mismas a la que le obligaría el decreto ley que ultima el ejecutivo. La única noticia positiva para la comarca de Guardo y para los intereses del Gobierno regional fue el compromiso de que la planta seguirá abierta hasta el año 2020. El planteamiento del salmantino fue muy contestado por los representantes políticos, que le acusaron de dar «pocas explicaciones».

El presidente autonómico fue muy contundente en su intervención al denunciar una posición «de prepotencia» de Iberdrola que viene «reiterando» en los últimos tiempos recordando el «cambio» de parecer respecto a la central nuclear de Garoña, «ni anticipado ni justificado» como ha ocurrido ahora con la planta palentina.

Aunque dijo «respetar» el ámbito de las decisiones de las empresas, criticó duramemente que en este caso se haya tomado una medida por «una orientación verde, como si tuvieran ellos el monopolio y los demás no fuéramos también verdes y no apostáramos por luchar contra el cambio climático cuando en Castilla y León somos líderes en energías renovables». Al tiempo, recordó a Galán que «la política energética corresponde a los poderes públicos» y que los argumentos esgrimidos «no justifican decisiones aisladas individuales».

Tras señalar que «es poca compensación» que Velilla vaya a operar hasta 2020, hizo un llamamiento a los grupos políticos que piensan «en el interés general de España» para que «den el mayor respaldo» a la norma que «endurecerá» las condiciones para tomar «una decisión unilateral» de una empresa que, insinuó, «a lo mejor pretende cambiar una energía por otra para obtener una mayor retribución».

El presidente reseñó que en la reunión había pedido «expresamente» a Galán «que rectificara» la medida de cierre poniendo como ejemplo la apuesta de Gas Natural Fenosa por la planta de La Robla «en las mismas condiciones» que Iberdrola. Por último, y tras alabar la postura del ministro de Energía en favor del carbón, consideró que el objetivo de la transición energética «debe llevarnos a que el mineral autóctono ocupe en 2030 al menos un cuatro por ciento del mix» y evitar así «que muchas comarcas de León y Asturias queden despobladas».

Hacia la subasta

Álvaro Nadal, por su parte, defendió que «hay un interés general en mantener las centrales» abiertas y destacó que si no hubieran estado operativas en los últimos tres años, el precio de la luz hubiera repercutido en dos euros y medio al año en la factura de las familias españolas. A la vez, acusó al presidente de Ibedrola de «falta de flexibilidad» al rechazar la propuesta de que vendiera ambas térmicas a otros operadores. Ante la ausencia de acuerdos en este encuentro, el ministro anunció que seguirá adelante con el Real Decreto que incluye la posibilidad de una subasta. Al respecto, detalló que la empresa ha valorado el coste del cierre de las dos plantas «en 35 millones de euros».

Galán, por su parte, defendió ante los representante de las administraciones «la coherencia de la iniciativa» de Iberdrola de completar el proceso de clausura de todas sus centrales de carbón en el mundo por su apuesta por el cambio climático y aseguró que esta fuente de energía solo representa ya en la actualidad el 1,8% de la capacidad total del grupo. En el caso concreto de Velilla y Lada, explicó que su clausura «no afectará a la seguridad del suministro eléctrico ni al precio de la energía al ser su producción inferior al 1% del total nacional de España».