Nueva imagen del comedor del Parador toledano
Nueva imagen del comedor del Parador toledano - ABC

El Parador de Toledo abre su nuevo restaurante con grandes cambios

Tras meses de reforma ha modificado por completo su decoración y ambiente

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Después de los varios meses de obras de restauración y reforma de gran parte del edificio, el Parador de Toledo ha renovado su restaurante, que a partir de ahora estará abierto al público. Con su estampa única de la ciudad antigua de fondo y el río Tajo a sus pies, se convierte simplemente en un mirador de lujo desde un lugar exclusivo.

El objetivo de este cambio, llevado a cabo con un proyecto diseñado por Denys&Von Arend, es crear un restaurante con identidad propia, un lugar de referencia tanto para los turistas que visitan Toledo como para los propios residentes de la zona. Un espacio donde poder disfrutar de un buen desayuno de lujo, una comida o cena con buenas vistas desde cualquier punto del restaurante. Según los responsables, «se buscaba que fuera un espacio sofisticado y elegante, pero que también ubicara a los comensales al salón principal de una de esas grandes casonas de Los Cigarrales, es decir, en una casa de campo».

El restaurante, de planta alargada, se divide en diferentes ambientes y sirve para diferentes usos. Una primera zona con mobiliario tapizado más clásico y mesas con mantel van dando paso a una zona más ligera donde las mesas de madera envejecida o de cristal y las sillas caladas acercan a una galería de verano.

Tres palabras definen el concepto en el que está basado: el verde, los cigarrales y el mirador. Es el verde que inunda todo, como el de los cipreses, y con diferentes texturas, tonos y matices. Ese color está en las paredes y techos, pero también en las tapicerías, muebles y accesorios, aportando elegancia y transmitiendo sosiego.

Como en un cigarral

Los cigarrales, palabra proviene de la presencia de cigarras en la zona en los meses de verano, es el otro referente. Decenas de pequeños cuadros con marco dorado muestran dibujos y acuarelas de este insecto de manera fina, clásica y elegante. Hasta la iluminación que complementa esta zona recuerda a estos pequeños insectos.

Por último, el mirador es lo que da sentido a todo, puesto que es lo que hace de este restaurante y de esta zona un lugar especial. De ahí que la intención siempre haya sido potenciarlo eliminando las cortinas para que nada pueda cortar la visión, utilizando al mismo tiempo muchos espejos que logran un juego de reflejos para que todo comensal pueda disfrutar de las vistas aunque no las tenga delante.

Tras su reapertura, el Parador de Toledo, que dirige María José Sepúlveda, ha organizado una cena fusión el próximo viernes, 13 de octubre. En esta ocasión Paradores de Turismo, junto a Bodegas Condes de Albarei y Pazo Baión se unen para ofrecer una experiencia gastronómica exclusiva.