Canarias

Kai Mikaelsen, dueño de Servatur: el embajador del capital turístico nórdico en Canarias

Gestó la llegada de Radisson a Canarias y asumió el control de Servatur, hotelera en números rojos y que vuelve a crecer

Kai Mikaelsen, presidente de Servatur
Kai Mikaelsen, presidente de Servatur - ABC
J.L. Jiménez - @jljimenez Las Palmas De Gran Canaria - Actualizado: Guardado en: Canarias

Kai Mikaelsen es, quizás, el hombre que menos dinero tiene en Canarias, si se mide en tiempo ya que se dedica buena parte de su actividad profesional a escuchar y obtener conclusiones para ejecutar. Tenía apenas cinco años de edad cuando el capital noruego ayudaba a lanzar Servatur, una de las cadenas históricas del turismo en las islas con 40 años de existencia este 2016 bajo los criterios de talento y calidad.

Este multimillonario embajador del capital nórdico en el turismo canario es natural de un pueblo cercano Oppland, Noruega, sede de empressas como Hoff Potetindustrier, Natre Vinduer, Hunton Fiber o Natre Vinduer o la famosa Mustad & Son, que se dedicaba a los anzuelos y ahora exporta hasta millones de 'clips' para papeles de oficina, Kai Mikaelsen, de 45 años de edad, es uno esos nuevos caballeros del turismo en Canarias por el empleo que genera y su teoría de escuchar a los centenares de trabajadores y técnicos que tiene en Mogán, Gran Canaria.

Después de llegar a Canarias con la experiencia que proporciona haber sido empleado en la hostelería y promovido obras en Rumanía, se vino a las islas harto el frío de Europa del Este a invertir en lo que el gusta a sus compartiotas noruegos: Sacarle partido al buen tiempo. El sol de Gran Canaria lo conocía por sus estancias de descanso en Mogán como un turista normal y corriente.

Es uno de los protagonistas de la transformación del turismo de Gran Canaria. En diciembre será testigo de una apuesta personal que surgió a principios de esta década tras el rechazo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria (PP) por aceptar su oferta de compra del Hotel Santa Catalina: La apertura del Radisson Blu Mogán, del que no es propietario aunque sí conocedor de sus entrañas. El otro, el Radisson Blu La Canaria sí era un proyecto suyo de rehabilitación y del que controla el 10%.

Asesorado por técnicos como el ingeniero de edificación y arquitecto técnico, Felipe Remacha, Kai Mikaelsen, con su estilo espartano y prudente, es el nuevo hombre fuerte del turismo en la isla a través de actividades de la construcción, operación y venta de apartamentos en Gran Canaria.

Si Mogán acoge en estos momentos a un turismo potente como el nordico, fuera del control del euro, es producto de empresas como Servatur de la que es presidente Kai Mikaelsen. El segmento de turismo nórdico de alta capacidad de gasto le viene como anillo al dedo a la isla para sortear la estrechez de margen que aplican los operadores turísticos analógicos de capital alemán.

Resistencia al desgaste emocional de eternas negociaciones cuando se habla con operadores económicos e institucionales locales, aplicar inmediatez en las respuestas y no hablar con ambigüedad ha sido la fórmula de Mikaelsen para crecer y mantener la especialización en el mercado escandinavo en Canarias.

Las credenciales de la rentabilidad del negocio canario son claras: Un 92,5 por ciento de ocupación en temporada baja y un 95,8 por ciento en promedio durante el año.

Este multimillonario noruego canario de adopción llegó a las islas producto del calor de Mogán. Se hizo con parte de la cartera de inmuebles en España de Faktor Eiendom, una constructora especializada en el negocio de la construcción de bajo coste con sede en Noruega.

Esos activos pasaron a manos de Colliers International, que gestionó la venta de dos compañías de hoteles en Gran Canaria a un precio no revelado a la sociedad Kai Canari, propiedad de Kai Mikaelsen y asesorado por la consultora hotelera de Anders Vatne.

Uno de esos activos cumple este 2016 la edad de 40 años. Es Servatur. Servatur, cuando Kai Mikaelsen entra en su capital, tiene 3.000 camas hoteleras. En 2007, de acuerdo con la información que Faktor Eiendom remitió a la Bolsa de Oslo, presentaba resultados negativos (-23%).

Servatur tenía entonces una parte canaria, 25%, representada por Santiago Fernández que aportaba el conocimiento del territorio, y el resto era de Faktor Eiendom. Asimismo, en Noruega operaba Servatur Holding, que era la que tenía el capital mayoritario en la participada insular. Tras la operación de Servatur, Kai Mikaelsen ha realizado compras como a RIU el hotel Waikiki en Playa del Inglés por 23 millones de euros y ha puesto a Servatur nuevamente en fase de crecimiento.

Antes de la quiebra de Faktor Eiendom, que dejaba a Servatur como un operador hotelero zombie, Kai Mikaelsen dirigió la venta de La Canaria, hoy Radisson Blu La Canaria, para Lars Wenaas como principal inversor. 250 suites se convirtieron en 125 apartamentos de alta gama.

La superficie renovada de La Canaria equivale a ocho campos de fútbol. Con el lanzamiento de un segundo hotel de Radisson en Mogán, la galaxia nórdica de Kai Mikaelsen ya tiene en agenda nuevos proyectos basados en el talento y desarrollo de productos dirigidos al turismo de máxima calidad.

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