Pedro Sánchez, esta semana, en Londres
Pedro Sánchez, esta semana, en Londres - EFE

El PSOE confía que el CIS recoja ya a su favor el efecto del caso Cifuentes

La tesis de Sánchez sigue siendo que la pelea por la victoria en las generales será entre PSOE y PP

MadridActualizado:

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publica esta mañana su segundo barómetro con intención de voto del año, que estará marcado por dos cuestiones esencialmente. Al haberse realizado el trabajo de campo en los primeros días del mes de abril, el sondeo recoge ya el efecto del caso Cifuentes. La gran incógnita es si los resultados del organismo público, el más completo desde el punto de vista demoscópico, confirman la erosión del PP y el crecimiento de Ciudadanos.

En las últimas semanas varias encuestas han situado a la formación de Albert Rivera en primera posición, pero el resto de grupos han querido restar trascendencia a ese ascenso. Al menos en público. Un dicurso que ha sido especialmente intenso en el PSOE, hasta el punto de que en Ferraz se ha instalado un cierto negacionismo demoscópico para despachar el aluvión de encuestas. Que alcanzó su punto álgido cuando el secretario de Estudios del partido, José Félix Tezanos, aseguró que las encuestas son «una especie de brujería».

Lo cierto es que durante estas semanas los periodistas se han encontrado con un muro cuando se solicitaba a cualquiera de los portavoces que valorase los resultados de diferentes sondeos. Se remitía a los resultados del CIS como referencia. Aunque lo cierto es que en Ferraz se hacen cualitativos y medias con todas las encuestas publicadas.

En el PSOE esperan de esta encuesta esencialmente dos cosas: aumentar la distancia con Podemos y reducir al mínimo su desventaja con el PP. En Ferraz ayer no querían hacer muchas quinielas. Se descuenta una caída del PP, pero no se arriesgaban a calibrar si tanta como para poder superarles. En el barómetro del pasado trimestre el PP era primero con el 26,3% de los votos y el 23,1% para el PSOE.

En tercera posición quedaba Ciudadanos con un 20,7%. Todos descuentan una subida, pero nadie se atreve a calcular hasta qué punto. En cualquier caso, en el PSOE predomina todavía la sensación de que el crecimiento de los de Rivera tenderá a darse la vuelta paultinamente. La tesis de Sánchez sigue siendo que la pelea por la victoria será entre PSOE y PP.

Al recoger ya los efectos de la crisis en la Comunidad de Madrid, aunque todavía no la dimisión de Cifuentes, en el PSOE esperan que este CIS cambie la tendencia de ligero descenso que manifestó el anterior sondeo. En Ferraz están convencidos de que van a ser el principal beneficiado por este caso y que «aunque no se ha podido recoger», en referencia a que no ha sido posible llevar a Ángel Gabilondo a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Lo que sí se ha conseguido es sembrar, como «una inversión a largo plazo», se decía ayer en Ferraz.

Los socialistas van a utilizar este caso para tratar de remontar el vuelo y arrebatar a Ciudadanos la bandera de presentaarse como alternativa al PP. Además, están convencidos de que Rivera ha perdido ya la capacidad de atraer votantes de izquierdas. Y que además con este caso puede poner en riesgo también presentarse como adalid de la regeneración. «Nos ha dejado solos en ese campo», se regocijaban ayer en Ferraz. De momento es solo cuestión de fé.