Gabriel Rufián tras salir del despacho de Ana Pastor - EFE

Ana Pastor se reúne con Rufián en su despacho tras el episodio de las esposas en el Congreso

Ha sido la tercera vez que Pastor reprende a Rufián por su comportamiento en el Pleno del Congreso

MadridActualizado:

La presidenta del Congreso, Ana Pastor, se ha reunido esta tarde por espacio de media hora con el diputado de ERC, Gabriel Rufián, en su despacho para apercibirle por su actitud en el último pleno del Congreso. Pastor no ha querido hacer declaraciones cuando ha vuelto al pleno, pero desde su equipo han comunicado que ha sido «lo previsto», un apercibimiento por su actitud en los plenos.

Preguntado sobre cómo había discurrido la conversación, Rufián se ha limitado a decir que «todo bien». Ha sido en respuesta a los medios en los pasillos del Congreso, pero desde ERC también han indicado que de forma oficial no habrá más comentarios.

La presidenta del Congreso, Ana Pastor, tenía previsto lanzar un ultimátum a Rufián por su actitud. Según fuentes parlamentarias, la tercera autoridad del Estado le ha advertido de que el «margen» que le venía concediendo se agota y procederá a leerle el Reglamento del Congreso donde se recoge que cualquier diputado que provoque desorden en el Pleno podrá ser llamado al orden por la presidenta y que, si no depone su actitud, tras tres llamadas al orden será expulsado del hemiciclo por el resto de la sesión. Si no acatara tampoco este castigo, la expulsión se extendería a la siguiente jornada.

Pastor está dispuesta a empezar a cumplir a rajatabla el Reglamento ante las continuas faltas de respeto del diputado republicano a la vista de que las reprimendas en privado no parecen surtir efecto. Tanto fuentes del PP como del PSOE y Ciudadanos reclaman a puerta cerrada más contundencia con Rufián para evitar «que siga haciendo lo que quiera en el Pleno».

Ha sido la tercera vez que Pastor reprende a Rufián por su comportamiento en el Pleno del Congreso y viene motivada por la exhibición de unas esposas de detención el pasado miércoles en el Pleno. Rufián las usó para acusar al ministro del Interior, José Ignacio Zoido, de encarcelar en lugar de dialogar sin que Pastor reprendiera en público al diputado independentista, aunque consideró después su actitud como una falta de respeto a todos los diputados.

La primera vez que le reprendió en privado lo hizo hace un año, cuando le advirtió de que no admitiría más discursos como el realizado durante el debate de investidura de Mariano Rajoy. Entonces Rufián lanzó varios insultos a la bancada socialista por abstenerse. Y el pasado mes de junio Pastor tuvo que volver a reprenderle por llamar «miserable» a Zoido en el Pleno y negarse después a retirar este insulto. El caso omiso de Rufián a estas advertencias es lo que ha colmado la paciencia de Pastor que aún no ha expulsado a ningún diputado de la sesión pero que, si Rufián no enmienda su estrategia, podría tener que hacerlo.

Precisamente mañana a Gabriel Rufián le toca hacer una pregunta oral en el pleno, y precisamente su interlocutor será el presidente del Gobierno.